Publicado el: 05 Abr 2019

La Asociación de Vecinos de Trubia aprueba su disolución

La Junta Directiva dimitió en bloque y ha nombrado una gestora para liquidar las cuentas hasta septiembre, por falta de relevo

Representantes de la asociación vecinal, en una reunión con el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, para transmitir sus peticiones para el pueblo

Redacción/Trubia

Nadie cogió el testigo. La Asociación de Vecinos de Trubia, que lleva representando los intereses de la localidad ante las Administraciones desde el año 2006, está ya en proceso de disolución, tras la dimisión en bloque de la Junta Directiva. Tal como adelantó LA VOZ DEL TRUBIA, la asociación convocó una asamblea para buscar un relevo en sus órganos directivos. La asistencia fue mínima y nadie dio un paso al frente, de manera que se ha designado una gestora, para liquidar las cuentas y que funcionará hasta septiembre, un proceso de disolución que culminará con la desaparición definitiva de la entidad si en esos meses sigue sin aparecer nadie dispuesto a coger las rienda.
En su comunicado de despedida, la junta directiva de la asociación destaca algunas de las demandas que defendieron y consiguieron, con el apoyo de los vecinos, durante estos años: la reforma del centro de salud, la pasarela de Soto, el derribo de la presa del Machón, los accesos al puente de las vías desde la pasarela y la senda verde, el mantenimiento de los contenedores de Soto, la reparación del camino de Godos que se llevó el río en 2010, la lucha contra la instalación del ciclo combinado en Pintora, el aumento a cada media hora de las frecuencias de autobús, los avances en el proyecto del polideportivo, la carretera AS 313 Grado-Trubia por Sama, el aparcamiento del colegio El Villar, el respaldo a los vecinos de Las Caldas contra las plantas de asfalto y hormigón, la reubicación de la estación medidora de la calidad del aire, el plan de control de emisiones de benceno, la cancha deportiva, la rehabilitación del Puente de los Señores, «y un sinfín de pequeños objetivos que han mejorado el día a día de nuestros vecinos».
«¿Qué hubiera pasado si no hubiera existido esta asociación? Habría sin duda mucha gente indignada pero gritando en el desierto. Nosotros hemos aglutinado ese descontento durante muchos años», reflexiona la asociación, que destaca el tiempo y la implicación personal de los miembros de la directiva. «Ahora con nuestras energías agotadas después de 13 años de alegrías y sinsabores tenemos que dar el relevo y conseguir que nuevos vecinos tomen las riendas de las muchas reivindicaciones ya empezadas y pendientes de resolver», reclaman. Entre ellas, la reparación de la AS-228 en la travesía del pueblo, el plan de inundaciones, la escuela infantil, el plan de desbroce, la reparación del muro del colegio de Soto, el museo histórico de Trubvia, la reparación del campo de Quintana, la ejecución de la obra del polideportivo, acabar con los recortes de iluminación en la zona rural, apoyo a las asociaciones del entorno rural, entre otras demandas.

 «Y por desgracia en la asamblea convocada ayer la asistencia fue mínima. No hubo interés por parte de los vecinos. Así de claro. Por ello esta asociación disuelve la junta directiva y forma una gestora con la intención de hacer liquidación hasta el 1 de septiembre. Este plazo podría servir para que hubiera alguien dispuesto a no perder lo que tenemos y tomar las riendas de la asociación. Si así fuera pondríamos nuestra experiencia a su servicio. ¿Podremos lograrlo? En manos de vosotros los vecinos queda la respuesta. Ojalá esta no sea una carta de despedida», concluyen.

 

 

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