Publicado el: 06 Jun 2019

Gourmets de la semántica

Por Luis GARCÍA DONATE

Bienvenidos mis queridos comensales consumidores de palabras, acomodaos un mes más en este apacible mesón, semillero de reflexiones, filosofía mundana, alguna locura y otras hierbas similares. Hoy traigo alguna que otra idea rebuscada de esas que tanto os gustan, así que si os place coged la servilleta y demos comienzo al festín. Allá vamos.
Como seguramente todos sabréis, la semántica es la ciencia que estudia los significados de las palabras y gracias a ella surgió la reflexión que hoy nos ocupa. A raíz de mi anterior artículo meditaba yo con un pariente muy querido afincado en el extranjero sobre la presencia de ciertas palabras o conceptos en algunos idiomas o pueblos que no están presentes en la idiosincrasia y la lengua de otros además de ser imposibles de traducir completamente. Según llegamos a esa idea se me vino a la mente la palabra “repunante”, exclusiva de estas latitudes que cualquier habitante de otras tierras de la península confundiría con “repugnante” pero que no tienen nada que ver puesto que en lugar de significar “desagradable o asqueroso”, significa “ quisquilloso, de mal carácter”. Así estaba, catándola como un buen vino cuando caí en la cuenta de otra cosa curiosa, los pueblos del norte, vascos, asturianos y gallegos por ejemplo, diferenciamos tipos de lluvia, el conocidísimo y estoicamente soportado “orbayu”. Por seguir con el ejemplo climático tengo entendido que los pueblos inuit del ártico tienen más de nueve palabras que diferencian tipos de nieve. De todo esto pude sacar en claro que las lenguas son “entes vivos” en cierta forma , están tan condicionadas por el entorno y las ideas de los hombres y mujeres que las hablan como ellos mismos por eso creo, espero no ser el único, que antes de aprender la lengua de un determinado pueblo debes aprender a pensar como ellos pues de esa forma compartirás los significados que dan a las cosa, su mundo, pudiendo así interiorizar mejor y más rápido esa lengua.
Damas y caballeros esto ha sido todo, ahora llegan el café y los digestivos a los que, por supuesto, estáis invitados por haber resistido este menú degustación de palabrería variada. Espero que haya sido de vuestro agrado y que nadie haya tenido que echarle picante a nada para poder tragarlo. Quedo a vuestro servicio hasta la próxima vez que me hagáis el honor de leerme.

Comentarios:
  1. Santiago dice:

    Muy acertado, si señor, palabritas bonitas y temas variados. Seguid!

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