Publicado el: 22 Jun 2019

¿Y después del voto, qué?

Por Loli GALLEGO

Creo que cualquier persona que piense un poco, muy poco, y observe el “trasiego” a que están sometidos nuestros votos, votos emitidos en una dirección ideológica, y la venta que se está haciendo de  ellos como si fuera un mercadillo, un cambio de cromos entre niños, un cambalache entre objetos sin  valor alguno, da por demostrado que estamos en manos de unos mercenarios que los manejan a su antojo, buscando siempre su propio beneficio y no el de aquellos que con ilusión fuimos a votar pensando en el bien de este país.

Estamos en manos de unos inútiles aprovechados, que lo menos que les importa es gobernar y resolver los problemas que tiene España y el conjunto de los españoles; una vez más nos llevarán por enésima vez a situaciones desastrosas de las que abundan en la historia de España. Siempre mangoneada  por miserables arribistas, vendedores de humo y aprovechándose en su propio beneficio; medrando ellos y sus adláteres y empobreciendo al resto de la ciudadanía, cargándolos de  impuestos, pues sus “preclaras mentes”son incapaces de crear riqueza, solo de destruirla.

Toda esa farándula política debería dar a conocer a  los españoles sus currículos sin falsear, su extracto de vida laboral. Pero cómo lo pueden enseñar si hay una mayoría de “culiparlantes” (diputados  que nunca intervienen en los debates del Parlamento, pues su única función es apretar el botón  para votar). Muchos  no tienen ni oficio ni beneficio, nunca dieron un “palo al agua”, incluso  nunca cotizaron a la Seguridad Social ya que entraron en los partidos como recaderos y con el tiempo y a base de pelotear medraron y se convirtieron en diputados. De ahí las escaramuzas a la hora de la confección de las lista pues todos quieren estar en ellas y seguir comiendo de la  “sopa boba” que pagamos todos con nuestros impuestos. Muchos incluso llegan al gobierno de esta pobre y desdichada nación.

La indignación, el enojo, la pena, el enfado, el cabreo y la desilusión son los sentimientos que producen.  Como al principio me preguntaba ¿para qué vale votar?

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