Publicado el: 31 Jul 2019

Pablo Coto: “La fábrica de armas debe crear empleo estable”

El nuevo presidente del comité de empresa de la factoría de Trubia, de CSI, cuestiona la subcontratación y la contratación a través de Empresas de Trabajo Temporal, y apuesta por impulsar los “contratos relevo”

Pablo Coto, nuevo presidente del comité de empresa

L. S./Trubia

Pablo Coto (Langreo, 1969) empezó a trabajar en la fábrica de armas de Trubia hace unos dieciséis años, primero a través de una contrata, después, de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT) y luego con un contrato relevo, ahora indefinido. “He pasado por tod0”, bromea. Es el nuevo presidente del comité de empresa de la factoría trubieca, de la Corriente Sindical de Izquierdas, que alcanzó la máxima representación en el órgano sindical gracias al apoyo de los minoritarios (CSIF y OSOA) y la abstención de CC OO.

-CSI se presenta por primera vez a las elecciones sindicales y alcanza la presidencia y vicepresidencia del comité de empresa. ¿A qué achaca este éxito?

-Estamos contentos del respaldo de los compañeros. Creamos la sección sindical hace dos años, y hemos conseguido ilusionar a la gente. Queremos hacer un sindicalismo diferente. Transparente, facilitando toda la información, con la participación de los compañeros, y con el objetivo de dar un giro a la relación con los trabajadores.

-¿Cuáles son las principales reivindicaciones que plantea el sindicato?

-Hay una gran carga de trabajo, ideal para generar trabajo estable y de calidad. Ahora se abusa de la contratación a través de ETTs y de la contratación de técnicos fuera de convenio, con salarios por debajo. En talleres se lleva ocho años sin revisar las categorías, lo que lleva a que haya trabajadores con responsabilidades muy por encima de lo que tienen reconocido. También los dos últimos convenios han supuesto una pérdida de poder adquisitivo, y hay mucha subcontratación de obras, sobre todo de operaciones de alto valor añadido que podrían hacerse directamente desde la factoría. Hay además un envejecimiento de la plantilla, por lo que consideramos que es el momento para que se establezca de nuevo el contrato relevo.

-El Consejo de Ministros ha autorizado el contrato del 8×8. ¿Cómo cree que afectará al empleo?

-Las perspectivas son muy positivas, estamos hablando de un contrato por encima de los 2.000 millones de euros, sólo en la primera fase, los primeros 300 vehículos, aunque la previsión total es de 2.000 vehículos. Es decir, asegura la carga de trabajo a largo plazo. Ese dinero, que viene de todos, del Estado, debe revertir en empleo estable y de calidad, se dan las condiciones para configurar así la plantilla. Aún estamos a expensas de saber qué se va a llevar Santa Bárbara y qué vamos a hacer en Trubia. Esperemos que no se subcontraten operaciones de alto valor añadido que se pueden hacer directamente en Trubia. Aún no se sabe si se va a hacer también el mecanizado, o solo vamos a hacer el montaje y soldadura de las piezas.

-¿Cómo es la relación de los trabajadores con la dirección de la fábrica?

-Acabamos de aterrizar en el comité de empresa. Nos presentamos como sección sindical hace dos años. No esperábamos el apoyo recibido, ni el más optimista lo esperaría. Lo cierto es que la relación de la empresa con la plantilla no es todo lo buena que desearíamos. Nosotros vamos a poner todo de nuestra parte para mantener una relación constructiva, esperamos que la empresa también lo haga.

-Santa Bárbara ha adquirido recientemente ocho robots de soldadura. ¿Temen a la robotización de procesos?

-Todo lo contrario. Es algo muy positivo, ese debate no existe. Quien no robotice sus procesos de producción va a perder capacidad competitiva. Aplaudimos esas inversiones, y creemos que deben aprovecharse también para otras operaciones de alto valor, como las operaciones de mecanizado.

-¿Qué relación tiene CSI con las otras centrales sindicales?

-Entendemos que los objetivos de todos son similares, la mejora de las condiciones de trabajo. Mantenemos la mano tendida.

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