Publicado el: 21 Oct 2019

Belmonte abre museo

Ángel Menéndez crea ‘Las Ayalgas de Selviella’ para mostrar al visitante vehículos, armas, utensilios y maquinarias de todos los tiempos

Algunas de las piezas expuestas en el nuevo museo/ Julio Cabal

Julio Cabal / Belmonte
Las Ayalgas de Silviella es un centro de recuperación y un museo etnográfico e industrial, situado en Las Lleras, en Selviella que ya ha abierto sus puertas al público. Esta gran iniciativa muestra tesoros heterogéneos y curiosos en el devenir del tiempo y potenciará sin duda el interés turístico del concejo, algo que siempre viene bien a todos, vecinos y comercio, ya sean tiendas u hostelería.
Las Ayalgas de Selviella contiene una gran colección de maquinaria restaurada de uso agrícola, como carros, tractores, además de otros vehículos como coches, motos etc. El museo muestra también todo tipo de utensilios y objetos que abarcan múltiples profesiones: carpintería, agricultura, metalúrgica etc, además de otro como un cañón, una catapulta o salas de tortura. Parece imposible que algunos de estos objetos hayan llegado hasta nuestros días. Otros llaman la atención, como un paritorio a modo de potro, o un carruaje féretro que como dice el creador de esta colección Ángel Menéndez, “podrían representar la vida y la muerte”.
Menéndez ha volcado un sinfín de inquietudes, tiempo y empeño, en algo que ha sido y es su pasión, reconstruir lo viejo y hacer que funcione. Lo que antes se consideraba viejo e inútil ahora se conserva, se colecciona y, como sucede en este caso, pasa a ser un bien museable.
La restauración permite identificar aquellos objetos deteriorados o con desperfectos por el paso del tiempo, uso o abandono, sacrificando el mínimo de su esencia estética e histórica.
Algunas de las piezas mostradas en Las Ayalgas de Silviella, camiones, coches, motos, tractores, molinos, etc… se podrán ver incluso en pleno funcionamiento, lo que nos acercará, aún más, a aquellas funciones para las que fueron creadas en su momento. Muchos de estos objetos provienen,de Francia o Alemania.
El museo pasa a ser una visita obligada para los que acudan a Belmonte, donde los más veteranos podrán recordar aquello que usaron, disfrutaron o con lo que tuvieron que trabajar en su día, como tractores, vehículos, carros, etc…, y los más jóvenes observar dándole una vuelta al tiempo y recorrer muchos años atrás, ya que la pieza más moderna trata del año 1970, pero recorriendo años atrás también podremos observar un taladro del año 1810 o un carro del año 1400.
El horario del museo es de martes a domingo de 11:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 20:00 horas. La cafetería abre de 08:00 horas a 20:00 horas, los lunes permanecerá todo cerrado. En Belmonte todos esperan que este proyecto sea todo un éxito y lo vengan a visitar muchas personas de toda la geografía.
Este es un lugar mágico difícil de describir; hay que verlo para que realmente nos lo podamos creer, porque impresiona. Los visitantes no paran de felicitar a sus promotores en el libro de visitas con todo tipo de elogios tales como “ nunca vi nada igual en mi vida” “es diferente y único”.
Junto a su creador está su directora Vanessa Rodríguez. Próximamente también se abrirá una tienda con souvenirs y productos de la zona como embutidos, (chorizos, cecina, queso, etc.) que además de adquirirse también se podrán degustar en su cafetería. Ángel adelanta que tiene otros proyectos para ir completando este importante centro.

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