Publicado el: 20 Nov 2019

El Gobierno regional autoriza la muerte de 140 cormoranes en el Nalón y el Narcea

Diez organizaciones conservacionistas denuncian la «matanza», que para todos los ríos asturianos llega a los 240 ejemplares hasta abril

Un cormorán

Redacción/Grado

El Gobierno regional ha autorizado la muerte de 240 cormoranes, 140 de ellos en los ríos Nalón y Narcea, que atraviesan la comarca. En concreto, se autorizan 90 para la cuenta del Nalón, y 50 para la del Narcea, además de 40 para la cuenta Caudal-Aller, 30 para la del Sella, 20 para la Cuenca del Deva/Cares y la del Bedón, 5 para la del Esva y 5 para la del Navia. La decisión es «desproporcionada», una «matanza», para diez organizaciones conservacionistas y ecologistas, que consideran que la actuación «podría vulnerar la legislación vigente». «Hace años que asistimos a una campaña promovida por algunas asociaciones de pescadores que solicitan incrementar los controles letales  cormorán grande en en los ríos de Asturias y eliminar la mitad de la población invernante de esta especie, además de solicitar también el control de  otras especies, como nutria, garza real y martín pescador». Se trata de controles que se hacen desde hace más de 13 años, con la eliminación de más de 3.000 ejemplares. «A estos habría que sumar los ejemplares que no se recogen ni se contabilizan, que acaban malheridos, que podrían superar ampliamente ese número. A pesar de ello, no se ha frenado el declive de las poblaciones de salmónidos, objetivo que se perseguía con estos descastes», añaden los ecologistas, que consideran que el cormorán grande es «la cabeza de turco», una «cortina de humo» para no hacer frente a «los verdaderos problemas causantes de este declive: contaminación, furtivismo, encauzamientos y dragados de ríos, destrucción del bosque de ribera y de los frezaderos, presencia de presas, embalses y otros obstáculos que impiden el libre movimiento de los peces a lo largo de los ríos y el acceso a las zonas de freza en las cabeceras, repoblaciones que erosionan genéticamente las poblaciones, introducción de especies alóctonas, sobrepesca», enumeran. Y destacan que el cormorán grande es «una especie migratoria, invernante en los ríos y las costas asturianas. No es una especie alóctona, y mucho menos invasora». Defienden además «el papel fundamental de los depredadores fluviales, como los cormoranes grandes, las nutrias, las garzas o los martines pescadorespara mantener el equilibrio en el ecosistema». En este sentido, destacan que «no hay una sola prueba de que las matanzas de los cormoranes en los ríos asturianos hayan mejorado las poblaciones de salmones y truchas, el Principado nunca ha presentado un trabajo científico que las avale, ni que demuestre cualitativa y cuantitativamente los supuestos daños causados por estas aves». Las asociaciones reclaman al Principado «el cese de las prácticas de descaste de cormoranes grandes» y que apueste por una política integral para sostener las poblaciones de truchas y salmones, que pasaría, según señalan, por «la recuperación de los cauces fluviales, la eliminación de obstáculos, la persecución efectiva del furtivismo, la lucha contra la contaminación, el abandono de las repoblaciones o la reducción de los cupos de captura para la trucha, solo la pesca suelta y captura para el salmón».

Las asociaciones son: Coordinadora Ecoloxistad’Asturies; Colectivo Ecologista de Avilés; Asociación ambiental Molin de Adela; Plataforma por la Defensa de la Coordillera Cantábrica; Asociación de Animales con Derecho y Libertad (ANADEL); Grupu de Ornitoloxía Mavea; Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza (ANA); SOS Cuideiru; Coordinadora Ornitoloxicad’Asturies (COA)y Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife)

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