Publicado el: 09 Ene 2020

«Estamos desesperados», claman los afectados por el corte de Begega

«Ya no vienen ni el frutero, ni el pescadero, ni el de los congelados; para ir a por el ganado hay que usar todo terreno por una pista peligrosa, y los niños tienen que darse un madrugón para ir a la escuela», denuncian los vecinos

El acceso lleva cortado desde noviembre, con una alternativa por una pista o dando un rodeo por Selviella

Carretera a Begega desde el Alto de Carricedo, cortada desde noviembre/ Julio Cabal

Julio Cabal/Belmonte

«Estamos desesperados». Un centenar de vecinos afectados por el corte de la carretera de Begega, que se hundió tras el temporal del pasado 21 de noviembre, ya no aguantan más esta situación. «Es insostenible, llevamos unos dos meses así y vemos que no hacen nada», lamentan los afectados, un centenar de personas residentes en la zona de Begega, Boinás, Santa Marina, Quintana, Pontigo, Villaverde y Antoñana, en Belmonte de Miranda. La carretera discurre sobre un talu de la mina de oro de Orovalle, que se comprometió a resolver el problema. Los vecinos insisten en que «la mina debe darnos prioridad a los vecinos y darnos una solución estable, segura y urgente y no el acceso que hicieron que solo pueden pasar con seguridad los todoterrenos, los coches normales pasan mal y es muy peligroso. Estos días que hizo bueno y no hubo lluvias no vimos movimiento y se podían haber hecho muchas cosas, pero aquí parece que no le importamos a nadie».

Los afectados destacan que aunque el Ayuntamiento considera que la responsabilidad y quien tiene que arreglar la carretera es la mina, «la Alcaldesa y a todo el Ayuntamiento de Belmonte de Miranda deben exigir rapidez y
alternativas a nuestra situación lo antes posible, no podemos vivir así». Y enumeran los problemas cotidianos que la situación les ocasiona: «Ganaderos que tienen ganado por la zona y vacas que están próximas a parir y tiene que venir todas las noches a verlas por la pista que hicieron por Los Molinos y además del rodeo que tienen que dar, la pista que hicieron solo puede pasar con el todo terreno; trabajadores que tienen que dar el rodeo para ir a trabajar por Selviella y volver a subir por Carriceo; niños que tienen que madrugar mucho más para poder ir al colegio y llegar más tarde a sus casas al tener que rodear por Selviella; negocios que hay en la zona esta sufriendo importantes pérdidas ya que nadie va a comer por el rodeo que tienen que dar…», enumeran. «Los camiones que traen el pienso para los ganaderos nos están avisando de que al tener que subir por el lado de Selviella pasan muy mal sobre todo por el Pueblo de Bello, si te cruzas con un coche en varios lugares de la carretera no puedes desviarte y tienes que hacer varias maniobras. Solo nos viene el panadero; el frutero, el pescadero y el de los congelados ya no vienen por la dificultad de pasar y el rodeo que tienen que dar. Además, hay que tener en cuenta que es un peligro pasar por esta zona ya que vemos que esta cayendo y va a ver una desgracia», concluyen.
«La carretera sabemos que es del ayuntamiento, pero los que la estropearon son los de la mina, se dice que hace unos años cuando la primera mina a cielo abierto. A nosotros no nos interesa quién debe o no arreglarla, lo que pedimos son prontas soluciones y no nos dejen abandonados, porque hasta la fecha lo único que hemos visto ha sido la pista que va desde el cruce del Ferredal a dar a la caseta de Los Molinos, pero solo pasan bien los todos terrenos. La alternativa que tenemos es bajar por el lado de Selviella y en la Brueva hay una fana muy grande que baja casi todos los días con barro piedras grandes, etc… Nadie se preocupa de nosotros y nadie nos preguntó si necesitábamos algo, es increíble lo abandonado que
estamos, no podemos vivir así es una injusticia que vemos que va para largo».

Estado del paso alternativo/ Julio Cabal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa