Publicado el: 12 Feb 2020

Camino Primitivo: el as en la manga para asegurar unas vacaciones

El Camino de Santiago sigue siendo uno de los destinos elegidos por los turistas para desconectar y disfrutar de sus vacaciones

De las diversas posibilidades, el Camino Primitivo nos ofrece un sinfín de motivos por los que decantarnos por él

 

Muchos son los motivos por los cuales la gente decide emprender la aventura del Camino de Santiago. Y decimos aventura porque probablemente no haya nadie en este mundo a quien el Camino de Santiago haya dejado indiferente. Unos lo hacen para cumplir con una promesa del pasado, otros para encontrar respuestas a sus preguntas, hay quien lo emprende por motivos religiosos y otros simplemente por vivir la experiencia. En los últimos años, la peregrinación a Santiago de Compostela se ha hecho muy popular dentro y fuera de nuestras fronteras y la capital gallega acoge cada año a millones de peregrinos llegados desde diferentes partes del mundo. Como dato curioso destaca la cantidad de ciudadanos de Corea del Sur que deciden cruzar todo un continente para venir hasta España a completar el Camino de Santiago. Al parecer, esto se debe a la emisión en la televisión coreana de un reality show donde la acción sucede en diferentes etapas del Camino. Para quien no esté del todo enterado, el Camino de Santiago está dividido en etapas y hay múltiples combinaciones posibles a la hora de empezar y terminar el recorrido. Claro está que la meta final es Santiago de Compostela, pero no hay que olvidar que lo más importante, lo que marca y deja huella, es precisamente lo que encontramos y descubrimos durante el trayecto. Con esto nos referimos a que no hay que obsesionarse con llegar a la meta o en querer hacerlo en tiempo récord, sino más bien en disfrutar de todas y cada una de las oportunidades que nos brinda el Camino y que nos ayudarán a enriquecernos en muchos aspectos de la vida. Como bien lo plasmaba en sus versos A. Machado, “caminante, no hay camino, se hace camino al andar”; así que prepárate para lo inesperado y celebra lo nuevo que está por venir.

Si a ti también te ha picado el gusanillo y el Camino de Santiago está en tu lista de “cosas que hacer antes de…”, no lo dudes ni un segundo más, busca un hueco en tu agenda y apuesta por lo seguro: el Camino Primitivo.

El Camino Primitivo es el Camino de Santiago que va desde Oviedo hasta Santiago de Compostela por el interior de Asturias y Galicia. Sus orígenes se remontan a la peregrinación del rey Alfonso II de Asturias en el siglo IX, la primera peregrinación de la que se conservan referencias, de ahí la denominación de “Primitivo”.

A lo largo de esta ruta se atraviesan las montañas asturianas por senderos forestales, pasos de montaña con magníficas vistas y pintorescos pueblos. Sin duda, estas vistas con las que nos topamos durante el Camino Primitivo compensan todo el esfuerzo que supone recorrerlo.

 

 

Además, durante el trayecto no solo podrás disfrutar de los parajes naturales, construcciones históricas como la Catedral de El Salvador en Oviedo o la muralla romana de Lugo (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), sino también de eventos lúdicos como los torneos de poker del Casino de Asturias o de ajedrez en el V Open Internacional RGCC. Si vas con un poco de tiempo, podrás incluso visitar algunas ciudades como Gijón, que cuenta con una amplia oferta cultural con eventos como el In-Door Festival Gijón en invierno, el Enrame por San Juan, la Semana Grande en verano y la Fiesta del Equinoccio en otoño.

Claro está que debes prepararte de diferente manera según la época del año en la que decidas emprender el viaje. En verano te bastará, por ejemplo, con una chaqueta fina, pero en invierno te hará falta un buen polar. Cálzate botas o zapatillas de montaña (que ya hayas usado durante algún tiempo y te sean cómodas) e intenta no meter demasiadas cosas en la mochila. Recuerda: solo lo necesario. A nadie le gusta caminar 30km con más de 10kg de peso en la espalda y al final del día tus pies lo acabarán notando. Hablando de pies, con toda seguridad te saldrá alguna ampolla a lo largo del trayecto; si te pasa, no te desanimes, intenta calmar el dolor y dejar que los pies respiren el mayor tiempo posible. Tus pies van a ser tu único medio de transporte durante el Camino, así que mímalos y cuídalos lo mejor que puedas. Aparte de calzado cómodo y ropa adecuada, si hay algo de lo que no puedes prescindir durante todo el año es del chubasquero. Mételo en la mochila; no pesa nada y te puede sacar de un apuro en más de una ocasión, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos del norte de España.

Sea cual sea la estación del año por la que te decantes, seguro que será una experiencia inolvidable. Una de las grandes bazas del Camino es que puedes empezarlo solo y llegar a tu destino solo, o ir solo y llenar tu mochila de nuevas amistades que con toda seguridad durarán de por vida. Dónde duermes, dónde comes, cuánto te gastas y con quién te relacionas depende de ti. Tú eliges cómo vivir esta experiencia y qué ritmo quieres llevar.

Ya tienes el cómo, tienes el dónde y seguramente a estas alturas del texto el porqué; ahora solo te queda decidir cuándo. Mucha suerte con ello y ¡buen camino!

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