Publicado el: 12 Mar 2020

Premios 8M y educación pública

Alfredo VARELA

Secretario general de la Agrupación Socialista de Grado

El sábado se entregaron los Premios “8 de Marzo” en la Capilla de los Dolores con motivo del Día Internacional de las Mujeres. Felicidades a todas ellas: Mª Cristina Cañedo Estrada, Mónica Fernández Fidalgo, Mª Isabel Escalada Lorenzo, Amalia Nieto Álvarez, María Leontina González López, Laura Pilar García García y el Colectivo de mujeres trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio municipal. Todas son sobradamente merecedoras del mencionado galardón y reconocimiento público.

Pero, en este texto, quiero referirme a la premiada trayectoria de Cristina Cañedo, profesora del IES Ramón Areces, con una amplia formación musical y activa participante en multitud de iniciativas relacionadas con ese arte y con la educación (que también debería considerarse un arte).

Cristina, junto con un grupo numeroso de compañeros y compañeras del centro, además de padres y madres, personal de administración y servicios, y la colaboración inestimable de Lucía Prada con la adaptación de los textos, es responsable de la organización del musical que anualmente se representa en el instituto Ramón Areces para poner en contacto al alumnado con la música y la interpretación. Juntos ponen en pie un espectáculo completo con pocos medios y mucha pasión.

Cristina y sus compañeros han sido capaces de desarrollar en la escuela pública un proyecto educativo que atrapa a todas las personas que tiene la ocasión de verlo, y a todo el alumnado que durante estos años ha participado en él; un alumnado que hoy en día no concibe el futuro del centro sin esta actividad. Han conseguido que un buen número de adolescentes participen activamente en una actividad grupal, fuera de las horas de clase y se apasionen con una experiencia musical que, en la mayoría de los casos, no volverán a realizar a lo largo de su formación académica.

Y destaco que se trata de un proyecto educativo porque pretende, y consigue, integrar a toda la comunidad educativa, enfocándose en el alumnado y su formación inclusiva, transversal e integradora.

Son fieles representantes de los profesionales de la escuela pública que, más allá de sus estrictas obligaciones, sacan tiempo y ponen todo su esfuerzo y capacidad en proporcionar a nuestros hijos e hijas una preparación completa, en darles las herramientas para que sean en el futuro ciudadanos con espíritu crítico y con opinión propia y fundamentada. Sin esperar recompensas económicas, que no las hay, ponen en marcha actividades complementarias para que nuestros jóvenes tengan las mismas oportunidades que los más favorecidos económica o socialmente. Porque ese es el objetivo de la escuela pública, la de todos, la que garantiza la igualdad de oportunidades, la que se paga con nuestros impuestos y debería ser defendida por todos nosotros.

Como padres y madres, y como ciudadanos, deberíamos tener más confianza en las personas con las que dejamos a nuestros hijos un mínimo de 6 horas al día. Deberíamos respetar más su criterio y tener claro que las actividades que programan son por el bien de nuestras hijas e hijos. Deberíamos dejarnos de tantos “pines”, informarnos más y colaborar en esa formación.

Dentro del profesorado de la escuela pública hay personas de toda ideología, pero su intención no es, en ningún, caso adoctrinar (“enseñar los principios de una determinada creencia o doctrina, especialmente con la intención de ganar partidarios”). Trabajan con todo su saber y pasión a favor de una enseñanza no discriminatoria, acorde con la sociedad en que vivimos, abriendo un mundo de posibilidades a los alumnos, ofreciendo una visión amplia del mundo y favoreciendo que cada persona adopte su propia posición en libertad, siempre basándose en la igualdad y el respeto y alejada de idearios excluyentes (que para eso ya hay otros ámbitos)

Cristina, premiada el pasado sábado por su trayectoria profesional, es un ejemplo de ese esfuerzo compartido por conseguir una enseñanza pública de calidad. Es un orgullo para la escuela pública y una suerte que continúe atrapando con su alegría y saber hacer a un buen número de adolescentes de nuestro concejo. Enhorabuena.

 

 

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa