Publicado el: 08 Abr 2020

“Esta crisis servirá para valorarnos”

Los ganaderos destacan la importancia del sector primario en tiempos difíciles

Ana Sampedro, de Llanuces

Beatriz Álvarez/Quirós

En Quirós el confinamiento es diferente. La bajísima densidad de población y el aislamiento que padecen muchos de los vecinos facilita respirar en este desierto social y hacer las tareas esenciales para la supervivencia. Nos acercamos al maltratado y vital sector primario para recoger el testimonio de profesionales quirosanos sobre este confinamiento.
Julia Menéndez del Corro (Faedo) sigue su ritmo de vida pensando en positivo aunque “lo que se cuenta es un drama que no te deja escape”. Valora la libertad de entrar y salir para poder ir a comprar, “me imagino todo cerrado y me parece imposible”. Opina que hay que ser responsables y contra el aburrimiento la mejor medicina es el trabajo, aunque no puede dejar de pensar en la gente encerrada entre cuatro paredes. Le sorprende que mientras hay personas que no salen de casa por respeto al virus, otros viven totalmente ajenos a él. Es optimista aunque “me parece un mal sueño y no veo normal que un virus salga de la nada y tenga en combate a todo el planeta. Deseo que pase rápido y se consiga pronto una vacuna.”
Ana Sampedro, de Llanuces, está viviendo el confinamiento con total normalidad, “los animales tienen que comer y nosotros tenemos que salir de nuestros domicilios, sí o sí. Nos toca esperar para gestionar trámites burocráticos pero, dadas las circunstancias, mantenemos la calma y paciencia para gestionarlas”. Necesita el coche para desplazarse a atender a los animales “es difícil que nos encontremos con alguien mientras trabajamos, por lo que el riesgo de contagio es mínimo”. En su opinión ahora es tiempo de los profesionales del sector y ha de extremarse el cuidado.
Yolanda García vive en Villamarcel, el confinamiento y la suspensión de las clases ha aparcado el problema del transporte al instituto de Trubia de su hija adolescente. “En los pueblos no se pasa tan mal como en las ciudades, aquí sales a la calle sí o sí pero creo que la gente es más responsable, no hay reuniones de vecinos, evitan coincidir y si lo hacen guardan la distancia de seguridad”. Últimamente solo hay un tema de conversación, el COVID19 y cree que la gravedad de la situación se podía haber evitado, “pero ahora debemos ser responsables y generosos y por nuestra salud y la de nuestros vecinos hay que quedarse en casa”. En su pueblo ha apreciado un ligero aumento de gente “son vecinos de fuera que venían habitualmente y que llegaron antes de que se decretara el confinamiento para pasar aquí la cuarentena”.
Manuel Suárez, La Fábrica, es muy crítico con la situación. Considera que estamos ante algo desconocido “gracias a estos inútiles y nefastos políticos que nos gobiernan”. Su rutina sí se ha visto alterada porque, en su trabajo, “no nos podemos quedar en casa y al salir, aparte del riesgo que corres, todo son problemas: controles policiales, muchas dificultades en servicios,… etc.” Este panorama es “desalentador”, nos dice, “no solo por las pérdidas de vidas humanas por la mala gestión política y por la situación deplorable de la sanidad”. Aventura una crisis económica larga y terrible pero especialmente preocupante es, para Suárez, la situación del sector ganadero, donde los que ordeñan leche para queserías ya están parados y en el que, por mucho que se empeñen en dar una imagen de tranquilidad, los terneros de sacrificio se están quedando en las cuadras.
Para Rubén Fernández García, ganadero quirosano, presidente del Cebadero de las Ubiñas-Valles del Oso y del Consejo Regulador de la I.G.P. Ternera Asturiana se trata un momento incierto, “preocupados por lo que pueda pasar en el futuro en nuestro sector, pero hacemos nuestro día a día con normalidad. Tenemos que estar al servicio de la ciudadanía para que nuestros productos lleguen a todos los puntos”. Aunque su opinión es pesimista en general, quiere hacer una lectura positiva “se va a valorar nuestro trabajo viendo que somos imprescindibles porque sin alimentos la vida se para.” Respecto al Cebadero quiere trasmitir tranquilidad “estamos abasteciendo a nuestros clientes con total normalidad. La entrada y salida de animales no está teniendo ninguna irregularidad”.
Quirós tiene además un alcalde ganadero, Rodrigo Suárez, que lleva menos de un año al frente del consistorio y que ha tenido que gestionar esta crisis con la ayuda de sus vecinos. Cree que es tiempo de valorar al sector. “Espero que se den cuenta de que sin ganaderos, agricultores, hombres de la mar etc. estaríamos en un momento auténtica escasez de alimentos”. Parte del ganado de Quirós pasa el invierno en tierras extremeñas, ir a ver este ganado también se está gestionando de forma diferente. “A muchos les ha pillado allí y al que no, como es mi caso, tenemos a los compañeros y ellos están atendiéndolo.” Suárez está preocupado por los perjuicios de suspender la feria de San José “que han sido grandes pues la gente que quería vender no pudo y sigue sin poder vender, además habíamos tomado la medida de que no vinieran los tratantes y creemos que iba a haber una buena feria. Una pena.”

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