Publicado el: 27 Abr 2020

En la sanidad asturiana no es oro todo lo que reluce

Casimiro ÁLVAREZ

[A Contracorriente]

Al atardecer del viernes 20 de marzo me dicen que mi vecino y buen amigo Juan, se encuentra en la cama muy enfermo desde hace ya varios días, con fiebre alta, tos, dolor de cabeza y un agotamiento tal que le imposibilita incluso levantarse para ir al baño. Se dan además otra serie de circunstancias que convierten su situación en desesperada; padece una avanzada enfermedad neurológica que le obliga a moverse en silla de ruedas, y le impide expresarse con fluidez, aún en circunstancias normales, está únicamente acompañado por una persona mayor, que apenas pronuncia unas pocas palabras en español, y yo no puedo acercarme a mí amigo por que soy una persona de riesgo, debido a problemas cardiacos y neumológicos.

Su abatimiento es tal que ni siquiera tiene ánimo para llamar al médico, especialmente después de que hace unos días recibiera una llamada de su centro de salud, para indicarle que debería pasar por allí a recoger un medicamento, específico para él, que acababan de recibir, a la cual   respondió explicando cuál era su situación y por tanto la imposibilidad de pasar a recogerlo; y la descorazonadora respuesta que recibió, fue que pasara cuando pudiera, sin que nadie del ambulatorio se interesara por su enfermedad.

En torno a las 20,30 h. llamé al 112 para solicitar asistencia, y me pasaron al médico de guardia que estaba en Quirós, quién después de explicarle la situación me pide el teléfono de Juan, y al cabo de un rato mi desesperado amigo me cuenta la negativa del médico a visitarlo, y que cómo única solución le prescribe tomar paracetamol, medicamento que no tiene en casa, por lo que debería subir a Quirós a buscar la receta para despacharla en la farmacia, que durante la noche permanece cerrada. De nada sirvieron las explicaciones de que no se podía levantar, mucho menos conducir, y que su asistenta no conducía. El galeno le colgó el teléfono.

Llamé entonces a la Guardia Civil de Trubia que desvió a Oviedo, supongo que por ser ya de noche, y me atendió un agente que tras una breve explicación entendió de inmediato la gravedad del problema, y quedó en que me llamarían para decirme como proceder. Poco después recibí la llamada de otro Guardia Civil que, por su voz y forma de hablar diría que era joven y con mando, y que igualmente comprendió la penosa situación de mi amigo, y dijo que iba a hacer gestiones para que lo visitara un médico o lo recogiera una ambulancia, lo cual nos dejó un poco más tranquilos.

Sin embargo, al cabo de un rato largo me llama alguien del 112, aunque no para solucionar el problema, sino para apoyar la actuación del médico de guardia de Quirós, y después de una breve discusión me pasó con quién dijo ser el coordinador del Samur. Éste ni siquiera quería escuchar cuál era la situación de mi amigo, entendía que Juan debería ir a por la receta a Quirós, para despacharla en la farmacia que hubiera de guardia, y cuando protesté, me acusó de falta de colaboración y de carecer de capacidad para valorar si mi amigo estaba muy grave, cosa que yo nunca dije, pues sólo hable de la gravedad de su situación, no de su enfermedad. También me colgó el teléfono.

A las 11,30 de la noche y después de tres horas de intentos baldíos, Juan decide tirar la toalla y disponerse a pasar otra noche de fiebre y penuria, con un comentario de WhatsApp muy revelador “no te olvides de aplaudir a éstos héroes”.

Al día siguiente, sábado 22 de marzo, utilizando sus propios medios acude a Urgencias del Huca, donde lo ingresan por neumonía con infección grave por coranavirus, y allí se debatió entre la vida y la muerte hasta el lunes 30 de marzo, que falleció.

Mientras tantas personas cumplen con su deber, en esta grave situación, incluso algunos excediendo sobradamente sus obligaciones, otros olvidan el juramento hipocrático y el Código de Ética y Deontología Médica, que su profesión exige. Pero, aunque lo aquí relatado ha quedado grabado, nada se puede esperar de ninguna autoridad u órgano de control; Colegio Médico, Fiscalía o Autoridades Sanitarias. ¡Cosas del Estado de Derecho!. ¡Ah, y que no se nos olvide aplaudir!.

Comentarios:
  1. Casimiro dice:

    Pero el menosprecio y abandono no quedó ahí. En el Huca al menos tres pruebas de coronavirus dieron resultado negativo, y a pesar de la propuesta de la Dra. que lo trataba en la planta, para trasladarlo a la UCI, fue rechazado sabiendo que si no lo hacían se moría, y habiendo camas disponibles en la UCI. Por el contrario debo agradecer la atención y el trato de los médicos y demás personal sanitario, que lo atendieron a él y me informaron a mí, tanto en urgencias como en la planta.

  2. Marta dice:

    Qué tristeza y qué impotencia. ¿Nadie se hará responsable de ese abandono? ¿Cuántos casos como el de Juan ha habido, en Asturias y en el resto del país? Ya pueden seguir alabándose a sí mismos por la buena gestión; la realidad es otra: han dejado morir a muchos ancianos sin la atención adecuada. Y sí, alguien debería pagar por ello.

  3. Pilar López García dice:

    Es un hecho muy triste que viene a corroborar la idea de algunos de dejar morir a los má indefensos. Despreciando la vida humana y la dignidad de los ancianos. Es verdad que la inmensa mayoría trabajan con denuedo por los afectados, independientemente de su condición. Rezo por el eterno descanso de tu amigo.

  4. María dice:

    Lamento su perdida terriblemente .soy una sanitaria de primera línea y no se las circunstancias que llevaron a ese doctor a actuar como lo hizo,lo que si se es con que escasez de medios de autoprotección trabajan los sanitarios de atención primaria,de nada sirven los aplausos,los recortes inmensos que los sucesivos gobiernos nos llevaron hace años a salir a la calle pidiendo ayuda a la población,en ningún caso se pedían aumentos de sueldo ni mucho menos,se pedían más contratos para poder atender a los pacientes como se merecen ,más dinero,pero para investigación y desarrollo etc,lamentablemente casi todo el mundo nos dio la espalda ,se nos insultaba y se nos llamaba terroristas y mercenarios,nada más lejos ,seguramente el doctor que atendió la llamada tenía otras 100 parecidas y estaba sólo,no justifico no conozco a ese doctor ,pero creo saber lo que pasó,vuelvo a decirle que lamento su perdida y no son palabras huecas,abusando de su buena fe le pediría un favor a todo el mundo ,si la marea blanca vuelve a salir a la calle a pedir apoyo no nos den la espalda,se que igual le resulta abusiva mi petición teniendo en cuenta por lo que está pasando usted en estos momentos ,pero lo que cura es el dinero invertido no los aplausos .mi más sentido pésame de nuevo

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