Publicado el: 29 Abr 2020

«Con un 30 por ciento de aforo, no van a cuadrar las cuentas»

Hosteleros de la comarca afrontan con incertidumbre el plan de desescalada, y algunos se plantean echar el cierre

El hostelero Iván García, de El Bodegón de Trubia, en el interior del local con clientela, antes de la crisis sanitaria

Redacción/Grado

La hostelería, un negocio siempre complejo y con mucho peso en la economía de la comarca, ha sido uno de los sectores más duramente afectados por la crisis sanitaria. Ahora los hosteleros afrontan con incertidumbre el plan de desescalada, que prevé permitir, en la fase 1, en principio a partir del 11 de mayo, la apertura de las terrazas con un 30 por ciento de aforo, y el espacio interior, también con aforo reducido, a partir del día 25. Hosteleros de la comarca, como Iván García, de El Bodegón de Trubia, ven difícil que las cuentas salgan. «Entiendo las medidas, pero si solo puedo abrir con el 30 por ciento la terraza, me salen de cinco a siete mesas, y con los gastos fijos de un bar no llega, no van a cuadrar las cuentas, y luego abrir con otro 30 por ciento, con un bar pequeño como el mío. Ye un dilema, no sabemos qué vamos a hacer. Si echaran de verdad una mano a los autónomos todavía se podría asumir, pero estamos un poco olvidados, no estamos valorados, se valora más dar dinero a gente que está en pobreza, que también lo entiendo, pero al final las empresas y los autónomos acabaremos por cerrar». En principio, García señala que recuperar el empleo de camareros será imposible. «No podremos contratar, y bien lo siento, pero en esas condiciones imposible, tocará trabajar 18 horas para salir adelante».

Restaurantes como El Cabaño, de Grado, ven «imposible abrir en estas condiciones, no es rentable ninguna fase que vi hasta», señala Miguel Cuesta, que enumera las dificultades: «los platos no se podrán compartir, necesitaremos una persona en la puerta para controlar el aforo, habrá que hacer una desinfección profunda con ozono, por ejemplo, varias veces diariamente. En estas condiciones y hasta que no vea soluciones claras y directrices lógicas no abro y estoy analizando la posibilidad de no volver abrir más». Y es que los gastos fijos de la hostelería son muchos, ya es complicado en condiciones normales, y el panorama que se abre es muy complicado.

Los hosteleros piden también más claridad en las normas que se aplicarán para abrir los establecimientos. «Es un caos, me parece tremendo. No estamos seguros de las medidas que se van a tomar, pero es casi imposible mantener los trabajadores que teníamos y seguir pagando todo», valora Elvira Álvarez Viejo, del restaurante El Teixo de Quirós.

Desde Belmonte de Miranda, Iván Díaz, del restaurante La Fuyeca, considera que aunque comprende que se adopten medidas para evitar contagios, «no creemos que esté bien es que permitan abrir solamente la terraza y un 30% de la misma, cuando hay locales que no cuentan con terraza. Por otro lado de momento no pensamos que sea rentable, y más si cabe, si la apertura conlleva a dar de alta a un trabajador del ERTE. Desde nuestro punto de vista, creemos que se deberia empezar ya dejando acceder al local, con unas distancias de seguridad y con las medidas de seguridad e higiene establecidas por el gobierno (mascarillas, guantes…)».

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