Publicado el: 01 Jun 2020

Mantengamos la llama

Luis GARCÍA DONATE

Muy buenas, queridos visitantes de este humilde escriba, un mes más volvemos aquí dispuestos a contar algo, en estos tiempos de incertidumbre las historias son de lo más necesario para mantener la esperanza, incluso ahora que comenzamos a ver la luz no debemos cejar en nuestro empeño. Hoy precisamente vengo a hablaros de la esperanza de mano de una diosa, quieran los moradores del Olimpo y todas las musas que pueda llevar a cabo mi tarea de la forma adecuada. Si os parece, vamos a ello.

Hestia, Vesta para los romanos, primera hija de Rea y el titán Crono, fue la diosa del fuego y los sacrificios rituales. Más tarde se la convertiría en la patrona del fuego del hogar, ese fuego que a todos nos protege, nos alimenta y nos anima en la oscuridad de la noche, alrededor del cual se contaban y se cuentan todavía historias y leyendas. En cada ciudad había un templo dedicado a esta noble diosa en el que las sacerdotisas, todas vírgenes en reconocimiento a la pureza que la diosa logró mantener haciendo jurar al todopoderoso Zeus que ningún dios la cortejaría, debían cuidar la llama del fuego sagrado para que no se apagase, de ocurrir esto sería considerado un terrible presagio. La importancia de esta diosa y su mensaje era tal, que el mismísimo templo de Delfos estuvo en su día consagrado a ella antes de que el famoso oráculo, la Pitia, comenzara a transmitir allí las palabras del gran Apolo a los mortales que acudían en busca de consejo.  Pues bien queridos amigos, yo aquí veo un mensaje muy importante, debemos preservar la llama como antaño hicieron los iniciados en el culto de Hestia, la llama de nuestros hogares, esa llama de unión, de seguridad y sobre todo, la luz de la esperanza, ese faro que nos guía en tiempos tormentosos como estos que nos toca vivir. Así que ya sabéis, mantened la llama.

Espero que haya sido de vuestro agrado  y pueda aportar un poco de buen ánimo a los que los necesiten, que enseñe algo a los que no lo sepan y entretenga a los que estén aburridos, con eso estaré más que satisfecho.  Hasta el próximo artículo quedo a vuestro servicio, cuidaos mucho.

Comentarios:
  1. victor piñeiro saavedra dice:

    Muchas gracias por tus palabras. Soy chileno, vivo en Santiago de Chile(comuna de San José de Maipo), 60 años, abogado, el año 2010 obtuve mi nacionalidad española gracias a las leyes promulgadas por el primer ministro de ese entonces Rodríguez Zapatero, ya que mi abuelo nació en Galicia (Monforte de Lemos). Mi interés es terminar mis años dorados en Trubia, en unos cuantos años me verán por allá. Saludos a todos y a cada uno de ustedes.

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