Publicado el: 04 Jul 2020

Asturias marcará crías de oso solas para estudiar su supervivencia

El Principado, que ha reintroducido a una osezna de seis meses hallada en Fuentes del Narcea, asegura que cada vez es más frecuentes localizar esbardos sin la madre

Una imagen de la liberación de la osezna en el parque natural de Fuentes del Narcea

Redacción/Grado

Asturias marcará crías de oso cantábrico huérfanas o separadas de su grupo familiar, para analizar su supervivencia. Así lo ha anunciado el Principado, que asegura que con la recuperación de la especie en los últimos años cada vez es más frecuente encontrar ejemplares muy jóvenes, entre cinco y nueve meses, sin la madre. Para analizar su supervivencia, está previsto ser «proactivos» en la búsqueda de estos ejemplares, para marcarlos con dispositivos de geolocalización que permitan hacer un seguimiento y estudiar su supervivencia. Los dispositivos se caen solos pasados unos meses, con la primera muda de pelo.

«La recuperación que ha experimentado la población de oso pardo en la cordillera en los últimos años, conlleva que también sea más frecuente localizar crías solas. Esta situación se puede generar por distintos motivos y se produce principalmente desde finales de la primavera hasta otoño, cuando los animales tienen entre 5 y 9 meses», señala la dirección general de Medio Natural, que ha hecho este anuncio tras reintroducir en el Parque Natural de Fuentes del Narcea a una osezna huérfana, que fue localizada sola en una grabación, en torno al 12 de junio. Se decidió capturarla y colocarle el dispositivo de marcaje. Tras varios días de búsqueda infructuosa, se colocaron varias jaulas y finalmente fue capturada. El procedimiento de marcaje se hizo en 24 horas, siguiendo el protocolo fijado por el grupo de trabajo sobre la especie. «El dispositivo de geolocalización colocado a la cría ha permitido realizar un seguimiento de sus movimientos y verificar que el proceso se está desarrollando de forma satisfactoria. Además, la información que se obtiene es de gran valor para adquirir un conocimiento preciso de la capacidad de supervivencia de crías de oso huérfanas en su primer año de vida y para permitir orientar mejor las decisiones de gestión sobre esta especie», señala el Principado. La cría fue trasladada al Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje, donde se le realizó un chequeo y se le tomaron muestras. Se comprobó que se trataba de una hembra de unos 6 meses y 6,7 kg, con buen estado de salud. Asimismo, se procedió a colocarle un emisor de señal de radiofrecuencia y de señal de GPS, semejantes a los que se han puesto a otros ejemplares, como la osezna reintroducida en noviembre del pasado año en los Picos de Europa», un ejemplar localizado en Santo Adriano.

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