Publicado el: 04 Jul 2020

De héroes, pestes y dragones

Luis GARCÍA DONATE

Bienvenidos seáis a este agradable lugar en el que cada mes me hacéis el honor de reuniros para escuchar lo que este humilde contador de historias tiene que decir. Me alegra veros a todos bien y con mascarilla, son un engorro pero cuanto más las llevemos antes las quitaremos, hay que cuidarse amigos. Divagaciones sanitarias a parte, empecemos, esto os va a gustar.

Dragones, esas bestias míticas, seguramente basadas en algún extraño reptil que poblara algún  lejano confín del planeta en épocas pasadas y que la fantasiosa imaginación de los mercaderes y los bardos, convirtió en una increíble bestia con una malsana afición por el oro y muy dada a quemar tu aldea y tus campos si no le dabas lo que pedía u osabas molestarla, en Asia son distintos pero eso es para otro artículo. El caso es que esta mañana pensaba yo que este virus que nos toca temer en nuestra era, se parece a la amenaza del dragón de turno y llegué a la conclusión de que necesitamos nuestro propio “vencedor de dragones” como lo fue Hércules con la hidra, Sigfrido con Fafnir, San Jorge en Capadocia o alguno de nuestros paisanos cuando en aquellos tiempos de antes, según cuentan , se engañaba a los cuélebres para que comieran una piedra ardiendo y así poder matarlos. Evidentemente amigos míos, es solo una metáfora, el matador de  serpientes de fuego del que hablo, con toda seguridad lleva bata blanca y trabaja en un laboratorio buscando una vacuna, pero en estos momentos en los que nuestro molesto invitado vírico se revuelve contra nosotros y parece que ya van surgiendo rebrotes, me pareció oportuno recurrir a la vieja épica, tan cierta como el primer día, para enardecer los corazones y que no decaiga el ánimo, esta bestia no nos vencerá.

Aquí termina el artículo de este mes, como siempre espero que estéis satisfechos con él y que haya cumplido vuestras expectativas. Sin más que decir, vuestro leal servidor se despide hasta la próxima.

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