Publicado el: 09 Jul 2020

El comercio local resiste la primera embestida del coronavirus

Los pequeños negocios abren casi en su totalidad a pesar del daño causado por el cierre, pero dudan de poder sobrevivir si se reactivan confinamientos

Terraza en Trubia

F. R. G. / Grado

La primera embestida del coronavirus ha pasado factura, tanto en daños personales como económicos. Afortunadamente el comercio local de la comarca mantuvo músculo y el cierre obligado por el confinamiento, aunque causó importantes pérdidas en los estados contables de los negocios, no ha impedido que volvieran a abrir tanto tras levantarse el estado de alarma como, anteriormente, en las distintas fases del confinamiento. Una encuesta realizada por este periódico entre el sector hostelero y comercial en las comarcas del Camín Real de La Mesa, el Bajo Nalón y Salas revela que, prácticamente el cien por cien del comercio y otros negocios locales, han reabierto sus puertas, algunos más debilitados que otros. Aunque es una buena señal hay mucha preocupación, ya que, de llegar nuevas oleada del COVID-19 y decretarse nuevos estados de alarma la supervivencia de estas pequeñas empresas se vería muy afectada y muchas no resistirían un nuevo cierre temporal. Los pocos cierres que se han producido en algunos concejos no estaban motivados por la crisis del coronavirus o se produjeron justo antes o coincidiendo con la crisis sanitaria. Muchos negocios se acogieron a ERTES, lo que fue un asidero para evitar despidos en algunos casos. En cualquier caso algunos piensan que puede ser una reapertura en falso, ya que las pérdidas sufridas no se están recuperando “al estar la cosa muy floja de público”. Ayudas de los ayuntamientos Algunos ayuntamientos de la comarca han puesto en marcha planes para ayudar a los negocios que han tenido que cerrar durante el confinamiento, en forma de exención de tasas e impuestos o con subvenciones, o bien promoviendo, a través de campañas publicitarias, el comercio local. Así, por ejemplo, el último pleno del Ayuntamiento de Grado sacó adelante el plan de actuación ante el COVID-19, con el objetivo prioritario de ayudar a las familias de Grado que lo están pasando mal con esta crisis, pero también al comercio local. Entre las iniciativas del Ayuntamiento, se incluyen bonos de compra, ayudas para autónomos que hayan visto afectados sus ingresos (con una baremación y cuantía aún por definir), ayudas a negocios para adaptar locales, o paralización o mora en el cobro de tributos, entre otras iniciativas. Otras medidas son, por ejemplo, las que ha aplicado el Ayuntamiento de Belmonte de Miranda creando una Red Local de Comercio, que incluya a pymes y autónomos, para poder por un lado promocionar conjuntamente los productos y servicios, y para diseñar políticas municipales de reactivación de la economía local. En la misma líneas, Salas ha puesto en marcha una plataforma digital para el comercio del concejo. En Pravia también se ha aprobado la exención de la tasa de recogida de basura para aquellos comercios y negocios que se han visto afectados por el cierre. Además promueve un Plan Estratégico de ayudas directas y una campaña de promoción. Por otro lado ha habido casos en los que han sido los propios comerciantes y vecinos los que se han autoorganizado para ingeniárselas con iniciativas de todo tipo de apoyo al comercio local. El caso más destacado han sido los de Trubia y Grado. El resto de ayuntamientos han propuesto medidas de apoyo a sus negocios locales a través de la Federación Asturiana de Concejos (FACC) que aprobó con todas esas peticiones un documento para reclamar al Principado y al Estado la flexibilización de la regla de gasto y disponer del superavit y el remanente para estas ayudas.

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