Publicado el: 03 Ago 2020

Desde Ávalon vendrá

Luis GARCÍA DONATE

Viejos cuernos de guerra resuenan en la distancia, mientras un mundo que creía haber hallado la paz permanente combate contra una bestia silenciosa que aunque casi vencida, se revuelve contra nosotros como el jabalí acorralado que incluso en la derrota puede matar a quien le amenace. Bruñid la armadura y preparad vuestros avíos para la faena, un placer veros, hoy traigo algo interesante.

Hace siglos que reposa entre las brumas de Ávalon, el más grande caballero que la tierra haya visto, con permiso de mio Cid de Vivar y nuestro Don Pelayo, son hombres de similar catadura los tres pero el insigne guerrero del que hoy os hablo siempre estuvo y estará a caballo entre la historia y la leyenda, no es otro que Arturo de Camelot, el rey que fue y será. Cuenta la leyenda que el buen rey no murió de sus heridas después de la batalla contra el malvado Mordred, sino que permaneció anclado a este mundo en espíritu, por un encantamiento del gran Merlín, los dioses lo guarden allá donde esté y que cuando su reino se halle en peligro, se alzará desde Ávalon para traer la paz al mundo. O al menos así reza en su “lápida” en lo que queda de la abadía de Glastonbury si la memoria no me falla. Un humilde cartel lo cuenta, más allá de los restos del arco de la entrada, dos imponentes vestigios de piedra trabajada que parecen más bien los umbrales de la leyenda. Pienso en él porque en una reciente lectura volvía vestir la cota de malla a lomos de un corcel en compañía de sus huestes y cuando, sobrecogido, asistí a su final y de nuevo mis ojos acariciaron las palabras de su epitafio, la promesa de su vuelta en horas oscuras, pensé: “Seguro que hay quien lo espera en estos días tan extraños que vivimos”. Quién sabe, racionalmente es imposible pero el escritor que llevo dentro y que os habla siempre guarda un sitio para la leyenda. No temáis si veis el estandarte del dragón.

Ahí os dejo mi mensual aporte de esperanza y leyenda que nunca sobra y menos mientras esperamos que echen a patadas al virus. Cuidaos mucho y espero que como siempre haya sido de vuestro agrado. Hasta más ver, querido público.

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