Publicado el: 27 Ago 2020

Los ecologistas denuncian que el dragado del Nalón en Trubia no pasó el trámite ambiental

Los trabajos de la Confederación en el islote del río afectan a una Zona de Especial Protección, con presencia de especies protegidas, alerta la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies

El islote en el Nalón, en Trubia/ Foto Coordinadora Ecoloxista d’Asturies

Redacción/Trubia

La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies alerta de que las obras de la Confederación Hidrográfica en el islote del Nalón, en Trubia, no han superado el trámite de impacto ambiental, pese a que se están ejecutando en una zona protegida. Las obras, que «consistirán en la tala de arbolado no autóctono (chopos) y el dragado de un importante volumen de sedimentos del cauce del río, parte de los cuales se depositarán en la margen izquierda del mismo», destaca la Coordinadora, «se están llevando a cabo en la Zona de Especial Conservación del Río Nalón, un espacio incluido en la Red Natura 2000 por albergar hábitat y especies de interés comunitario». En concreto, el portavoz del colectivo, Fructuoso Postigo, enumera la presencia de formaciones de alisos, «especie que conforma un hábitat considerado prioritario por la Directiva 92/43/CEE», además de especies de la Red Natura como el salmón atlántico, la lamprea marina, la boga de río, la colmilleja, el desmán ibérico, la nutria, la garza real, el ánade real y el martín pescador, entre otras.

«No nos consta que estas actuaciones hayan sido sometidas a un proceso previo de información pública ni tramitación ambiental como sería preceptivo en un espacio con este nivel de protección. En el propio Instrumento de Gestión de de la ZEC río Nalón se estipula que “deberán someterse al trámite de evaluación ambiental y/o al trámite Evaluación Preliminar de Impacto Ambiental todas aquellas actividades, instalaciones y proyectos, y todos aquellos planes y programas expresamente no prohibidos en el presente Instrumento”. Trámites que también vienen recogidos en el Plan de Gestión de Riesgos de Inundación de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Occidental, que subordina las medidas planteadas en los planes de gestión del riesgo de inundación a la obligación del cumplimiento de los objetivos ambientales definidos en los planes hidrológicos, los cuales a su vez, están íntimamente relacionados con los objetivos de protección y conservación establecidos para los espacios de la Red Natura 2000». Los ecologistas consideran que «no es aceptable esta absoluta falta de transparencia en la gestión de un bien público y menos aún cuando se trata de un espacio de un alto valor medioambiental y con, en teoría, un elevado grado de protección».

La Coordinadora añade además que es la presencia del embalse de El Furacón la que origina la acumulación de sedimentos que han formado el islote. «No parece razonable cargar al erario público los gastos originados por unas actuaciones encaminadas a solucionar un problema generado por la presencia en el río de unas instalaciones de generación de energía eléctrica gestionadas y explotadas comercialmente por una empresa privada. Empresa que además obtiene pingües beneficios de la explotación de un recurso público como es el río», concluyen.

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