Publicado el: 16 Sep 2020

Castilla y León lanza un plan para ahuyentar osos pardos de los pueblos

Usarán métodos de «condicionamiento negativo», con ruido y balas de caucho, para espantar ejemplares de áreas habitadas, un problema que se padece en concejos como Somiedo, Proaza o Belmonte

Puerta rota por una osa en Sograndio, en Proaza

Redacción/Grado

La Junta de Castilla y León ha anunciado un plan para ahuyentar osos pardos de los pueblos, en la Cordillera Cantábrica El proyecto prevé desarrollar un protocolo de «condicionamiento negativo» cuando los vecinos denuncien la presencia de algún ejemplar que comience a habituarse a acudir a áreas habitadas. El proyecto, que se desarrollará en colaboración con la Fundación Oso Pardo, prevé supervisar la convivencia de los osos en áreas habitadas, de forma que en el caso de que se detecte algún ejemplar que pueda habituarse a buscar comida en pueblos, y a tolerar la presencia humana, «casos que son la excepción y no la regla», se ponga en marcha un protocolo «que incluye medidas aversivas (voces fuertes, petardos, disparos con balas de caucho…) para variar su comportamiento, como viene realizando estas últimas noches el equipo especializado de la Junta, apoyado por la Guardia Civil y la FOP, con el joven ejemplar de Caboalles de Abajo (León)», señala la Fundación. El plan se impulsa a raíz del crecimiento de la población de osos en la Cordillera Cantábrica, «que facilita que haya más presencia y avistamientos de osos en entornos de los pueblos de montaña, así como encuentros en carreteras. Los osos, que son animales oportunistas, siempre se han acercado a los entornos de estos pueblos para coger las frutas de las huertas, e incluso esporádicamente han llegado a cruzar de noche alguna calle en sus desplazamientos. Un comportamiento normal que no debe ser motivo de alarma», señala la Fundación Oso Pardo, que aplaude el protocolo para ahuyentar ejemplares y deshabituarlos a la presencia humana. En la comarca ha habido este verano denuncias vecinales en concejos como Quirós, Somiedo, Proaza, donde un ejemplar ha entrado en cuadras y huertas de la localidad de Sograndio, o en Belmonte, donde se ha denunciado la presencia de ejemplares en los pueblos de Agüera y Almurfe.

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