Categorías: @ TribunaProaza

Los unos y los otros

Un madrileño en la corte del rey Pelayo
Por Juan Carlos AVILÉS

No me gusta la política porque nunca me la creí. La considero lo más parecido a la publicidad, el marketing y hasta el ilusionismo, y las campañas de los partidos lo más cercano a esos anuncios destinados a seducirnos para que consumamos tal o cuál marca de coche, de crema anti-arrugas o de dentífrico. Ellos son los profesionales del discurso y la soflama y nosotros unos pobres ciudadanitos de a pie que nos quedamos con la parte más superficial y elemental del mensaje. “Busque, compare y, si encuentra algo mejor, cómprelo”.

Y compramos porque nos suena más la marca o porque el envoltorio es más atractivo. Por eso son cada vez más altos, más guapos (salvo excepciones, claro), más persuasivos y más seductores. Compramos lo mismo un televisor que nuestro destino o la supuesta solución de esos problemas que nos tienen fritos y que ellos (como los Reyes Magos, los dioses del Olimpo o el Rappel de turno) nos prometen solucionar. ¿Los políticos mienten? No, señores. Los políticos venden, y lo primero que le enseñan a cualquier comercial que se precie es que él es el primero que se debe creer la mercancía, o no se comerá un rosco. Mientras tanto, los otros, los alter-ellos, que no son políticos, sino omnímodos depredadores disfrazados de Caperucita, observan la jugada desde la distancia con una sonrisita de descojone a la vez que farfullan: “Os vais a enterar de lo que vale un peine”. Y por aquí abajo que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá, que si el Oviedo o el Sporting, que si Quico Rivera o la Lomana y sin tener la más puñetera idea de qué va la vaina ni de por dónde nos la van a meter doblada y con bucle. ¡Qué sabremos!
Pues sí, queridos. No me gusta la política y además me aburre soberanamente. O como decía aquél: “Donde esté una buena corrida, que se quite el fútbol”. A lo que alguien respondió: “¡Tóma, y los toros!”

Redacción

Ver comentarios

  • Muy bueno el recurso lingüístico final. Personalmente, conforme la definición de política que ofrecía el teórico Nikos Poulantzas, no me aburre; en cambio las declaraciones de los políticos me deprimen. A ciertas edades los toros y las alegrías para el cuerpo, dejan de serlo; se convierten en excesos que hay que vivir con moderación, no pudiendo usarlos como válvula de escape

Publicado por
Redacción

Entradas recientes

La piscina de Trubia reabre hoy sus puertas

El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, visitó ayer las instalaciones para seguir de cerca los…

hace % días

I Ruta a caballo de la Torre de Proaza a la Torre de Bandujo

La actividad 'De torre a torre' tendrá lugar el 19 de septiembre en una jornada…

hace % días

Finalizan las obras de abastecimiento de la calle Clarín, en Cangas

Las obras incluyeron la pavimentación de la vía, nuevas acometidas, la instalación de bocas de…

hace % días

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico actualiza los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación

La información puede consultarse a través de un visor detallado que muestra las zonas donde…

hace % días

Shakespeare protagoniza el festival ‘Grado en Clásicos’

El evento se desarrollará del 7 al 13 de septiembre, con 'Hamlet', 'Julieta en verano'…

hace % días

La apertura del albergue de Arroxo encalla en trámites administrativos

El Ayuntamiento sacó el equipamiento a contratación en marzo, pero las exigencias jurídicas complican su…

hace % días