Novilla atacada en la noche del pasado sábado
Redacción / Grado
Un ganadero denunció el ataque del oso a una novilla en la noche del sábado en Vigaña, en el concejo de Grado. Aunque el animal no pudo comérsela, sus heridas le produjeron la muerte horas después del ataque. El ganadero afectado denunció el caso a la guardería y grabó un vídeo en donde se aprecian señales de zarpazos por los costados, lomo y parte de atrás. Los hechos ocurrieron en la carretera que va a Belmonte, a 50 metros de la última casa del pueblo. No es la primera vez que son denunciados ataques de oso al ganado en esta zona y aunque son una mínima parte de los que se producen por la fauna salvaje, en esta zona si empieza a ser habitual.
Sin embargo, la preocupación no es tanto por el oso sino por el lobo, que en el territorio del Alfoz de Salcedo, «campa a sus anchas», aseguran desde esta asociación y advierten que los ganaderos están ya en una situación límite y que hay que buscar soluciones urgentes. En la zona de Salceo, concretamente en el cordal de La Mesa, en Restiello y en Villamarín los ataques son cada vez más frecuentes. “En León hay muchos más lobos que en este lado y no se producen tantos daños. ¿Por qué? No lo sabemos, pero hay que estudiarlo”, explica Antonio Nieto, que este año ha perdido dos terneros y dos potros y ha tenido que afrontar heridas del resto del ganado. “Desde hace 20 años que estoy con ganado el lobo me ha matado 50 cabezas”, explica.
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En León no se producen tantos daños porque allí tienen mastines que custodian los rebaños.