José Luis TRABANCO
Alcalde de Grado
El 10 de marzo, tan solo tres horas después de conocerse el primer positivo en nuestro municipio por COVID19, hubo que empezar a tomar decisiones que no fueron fáciles: entre otras medidas, suspendimos todas las actividades grupales. Fueron momentos muy difíciles, ¿qué pasaría con nuestros clubs si no se suspendía la competición el fin de semana? ¿estarían en inferioridad con respecto a otros clubs?… Éramos el primer ayuntamiento asturiano que tomaba medidas tan drásticas. Medidas que en aquel momento no todo el mundo entendió y que con el paso del tiempo parece que fueron acertadas, pero podían no haberlo sido. Podían haber sido un poco precipitadas y tendríamos que asumir una gran cantidad de críticas, sin embargo en política estamos para tomar decisiones y ¡claro que nos podemos equivocar! Es más, me gustaría haberme equivocado y no estar en esta situación en la que nos encontramos. Aprovecho estas líneas para trasladar toda mi fuerza, ánimo y cariño a nuestros mayores. Los que nos sacaron adelante en momentos difíciles, gente que vivió una guerra, que pasaron calamidades en la postguerra, los que han luchado por conseguir una sociedad mejor para nosotros y que ahora son los más vulnerables ante esta pandemia… Quiero agradecer a todo el personal que trabaja en la residencia el esfuerzo que están haciendo en este momento tan complicado, y a su director, que esta de sol a sol luchando por mejorar la situación y salir de esta pesadilla. Quiero agradecer también a las empresas locales, a las personas anónimas que nos han ofrecido todo lo que estaba de su mano, desde su logística, hasta locales o viviendas por si fuera necesario hacer uso de ellas y lo hacen dejando constancia de mantener su anonimato ¡qué grandes!
A mí me importan más los gestos y las acciones que las palabras. Son tiempos de unidad, de esfuerzo común, de remar todos en la misma dirección. Estamos viviendo una situación que nunca pensábamos vivir y que nos exige el máximo a todos y todas. Después de esto nos debemos replantear muchas cuestiones. Yo no entré en política para suspender nuestras fiestas, nuestros mercados o cerrar todas las instalaciones culturales y deportivas, lo vivocon mucha responsabilidad y, sobre todo, con mucha preocupación por nuestros residentes del ERA. Tenemos que seguir cumpliendo las medidas exigidas para frenar la curva y lograr que esto pase lo más pronto posible, pero solo podemos conseguirlo juntos, siendo responsables. Quiero agradecer a todo el personal municipal su esfuerzo, a las trabajadoras de servicios sociales que están trabajando incansablemente los siete días de la semana para que no quede ninguna persona mayor sin atención, sin medicamentos o sin alimentos. Aprovecho para pedir a los ciudadanos que si son conocedores de algún caso que necesite nuestra ayuda nos lo comunique. Hago extensivo el agradecimiento al resto de servicios, en especial a los trabajadores del servicio de limpieza viaria y a nuestra policía, que son los que están en contacto más directo con la ciudadanía. Gracias también al PSOE y al PP por el apoyo, la ayuda y, sobre todo, la lealtad institucional, tan necesaria en estos momentos: cuando son conocedores de algún problema nos lo trasladan de inmediato para poder solucionarlo, sin alardes en los medios de comunicación. Eso es lo que toca ahora, lo contrario, querer sacar rédito político a esta situación es deplorable.
Una vez que pase esta situación vamos a buscar fórmulas para ayudar a nuestro pequeño comercio local y a nuestros autónomos dentro de nuestras competencias, a la vez que pediremos al resto de administraciones que colaboren para poder restablecer la situación lo antes posible. Nada más que se levante el estado de alarma pondremos en marcha el plan de empleo local. Todos tenemos que ayudar y la administración local debe hacer el máximo esfuerzo. Lo positivo en esta crisis es ver el esfuerzo y la solidaridad de las personas que forman parte del sistema sanitario. Los mismos a los que se les bajó el sueldo no hace mucho y los que tuvieron que soportar que se recorte en sanidad y se privaticen hospitales. Ellos están poniendo en riesgo sus vidas y las de sus familiares para cuidar a los que más lo necesitan. Ellos sí son nuestros héroes y no los que eluden el pago de impuestos y esconden su dinero en paraísos fiscales. Aprovechemos la situación para reflexionar sobre cómo queremos el futuro de nuestra sociedad y no abandonemos a nuestros héroes a la vuelta de la esquina. Volveremos a disfrutar de nuestras fiestas, de nuestros mercados, de nuestra cultura y nuestro deporte, seguirán siendo referencia. Pero será difícil de olvidar esta lección…

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