Usuarios del Alsa a Salas denuncian que el recorte del aforo al 50% por la COVID 19 deja a vecinos en tierra y sin alternativa, ya que las plazas se llenan por viajeros que van hasta Grado

Redacción/Grado
Vivir en la zona rural de Asturias supone, en ocasiones, un auténtico calvario. Es el caso de una vecina de Salas, que se quedó sin plaza en el autobús por la reducción de aforo al 50%. Ocurrió, según han denunciado en sus redes sociales varios usuarios, en el autobús de las tres y veinte de la tarde, y el siguiente a la villa salense salía a las 21,00 horas, casi seis horas después. El problema está, añaden los usuarios, en que la línea a Salas es compartida con Grado, que tiene más demanda. Es fácil que se llenen las plazas con viajeros que se quedan en la villa moscona (que tienen más oferta de transporte, con autobuses cada una o dos horas, dependiendo de la franja horaria, y servicio también de tren), y que el autobús llegue semi vacío a Salas, habiendo dejado a vecinos del concejo en tierra durante horas.
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