Orencita Miranda, de Ventosa, logró la Fresa de Oro y de Honor en una certamen que acusó el mal tiempo y la ausencia de la asociación vecinal de Grullos

Esther Martínez / Candamo
Candamo lució este fin de semana sus mejores fresas, cuya calidad volvió a mostrar porqué el concejo tiene fama nacional por su cultivo de este fruto. La edición acusó sin embargo el mal tiempo y también la ausencia de la asociación vecinal de Grullos, que tradicionalmente se ocupaba de la parte lúdica del festival y que justo antes de la pandemia, con la anterior directiva, ya informó al Ayuntamiento de que no continuarían colaborando en la fiesta. La concejala de Desarrollo Local, Marta Menéndez, señaló que para futuras ediciones buscarán retomar la colaboración con esta asociación o con otras del concejo, o impulsar una comisión de fiestas que complemente la organización del festival candamín.
Orencita Miranda, de Ventosa, consiguió el premio de la Fresa de Oro y Honor, mientras que la plata recayó en Isolina López Blanco; el bronce para Luis Fernández y la mejor presentación fue para Jesús Corzo. Todas la fresas expuestas se vendieron a un precio que rondó los 7,50 euros el kilo. La fiesta contó con la actuación de Anabel Santiago, que ofreció un concierto la noche anterior.

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