[El Mirador]
Me encuentro con Juanín de la Torre, de Teverga, y hablando de una de sus pasiones, los teitos, me comenta que muchos se están cayendo y casi nadie se anima a pedir ayudas públicas, porque entre el papeleo piden factura de (agárrense al sillón) la escoba que se usa para teitar. Pedirle factura a las hierbas del campo es un ejemplo de libro de lo que se ha dado en llamar “burrocracia”, una palabra inventada por el sabio pueblo, que vendría a ser el gobierno de los burros, y que define a la perfección a aquel funcionario público que se aferra a la letra de la ley, la aplica con rigidez y al que la realidad le trae al pairo. Otro ejemplo sería el del Plan General de Grado, una ayuda regional por la que el concejo lleva años esperando y que cuando se aprueba, lo hace en agosto y con un plazo para acabar el contrato de diciembre. Para cumplir habría que saltarse toda la legislación urbanística a la torera. En fin.
La Casa de Cultura moscona acogió ayer la presentación del volumen del RIDEA dedicado al…
El Ayuntamiento contrata al veterinario y cede las instalaciones desde el día 13 de abril…
Tomás Rodríguez Cobos, que acababa de ser nombrado presidente de la asociación Barrios de Trubia,…
El Gobierno regional exige al Ministerio que el tramo Cornellana-Salas finalice este año
El Ayuntamiento recuerda que es obligatorio el registro de las trampas y capturas periódicas de…
Esta semana recibieron su diploma en un acto presidido por la directora general de Infancia…