Redacción/ Grau
El Ayuntamiento de Grado ya tiene sobre la mesa la primera reclamación económica por el cierre del gastrobar Trastévere: el propietario del establecimiento pide una indemnización de algo más de 947.000 euros, en base a un informe económico elaborado por dos profesores de la Universidad de Oviedo, que han evaluado los perjuicios patrimoniales, incluyendo la devolución de la subvención de los Fondos FEDER; la inversión en la rehabilitación del edificio, y el lucro cesante de los cuatro años que quedaban hasta el plazo obligado de funcionamiento por la ayuda de la Unión Europea. También se incluye una evaluación por el daño moral sufrido, ya que el propietario, que en una sonada protesta se llegó a crucificar durante el mercado moscón, sigue de baja por ansiedad tras tener que cerrar su negocio «pese a tener todos los papeles en regla». La reclamación tendrá que ser ahora tramitada por el Ayuntamiento, que otorgó los permisos de actividad con informes favorables de Patrimonio, una licencia que fue anulada por los tribunales tras la denuncia de un particular. La reclamación patrimonial será estudiada en vía administrativa por el Consejo Consultivo, cuya decisión no es vinculante pero sí tiene gran peso. En el caso de que finalmente no se llegue a ningún acuerdo la demanda de indemnización llegará a la vía judicial.
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Pague, ayuntamiento. Lo que se hizo fue un ejemplo supremo de mal gobierno, burocracia concreta y un ejemplo de sistema judicial inflexible y desalmado. Es el tipo de comportamiento de los robots que a menudo frena la economía de España. El individuo que inició la denuncia actuó de forma demasiado emocional y, en mi opinión, como alguien regido por un código tribal antiguo y obsoleto. Asombroso y peligroso... como lo demuestra la salud del dueño del restaurante. Estoy seguro de que la persona es una persona decente y ahora se arrepiente de su acción impulsiva. Sin embargo, toda la catástrofe también ha robado un millón de euros a los habitantes de Grado. Dinero que ahora no puede utilizarse para el desarrollo progresivo de nuestra maravillosa ciudad. Alguien en el gobierno o en los tribunales debe rendir cuentas. Me vienen a la mente renuncias. Y debería colocarse una pancarta, La vergüenza de Grado, en el establecimiento cerrado.