Colaborador de este periódico desde su fundación, pionero del turismo rural en la Senda del Oso, su capilla ardiente está abierta en el tanatorio de Trubia

Redacción/ Trubia
Casimiro Álvarez, primer alcalde de la democracia en Proaza y que fue pionero del turismo rural en la Senda del Oso, falleció ayer a los 72 años de edad. Colaborador y un firme apoyo de este periódico desde su fundación, donde tuvo durante años la columna A Contracorriente, fue uno de los primeros que apostó por el cicloturismo, creando una empresa de alquiler de bicicletas, El Oso Goloso, en plena senda, ya en la villa de Proaza. Nacido en Saliencia (Somiedo) aunque afincado de siempre en Proaza, fue hombre de gran sentido crítico y muy interesado en la vida comunitaria y política, primero estuvo en el Partido Comunista y posteriormente en el PSOE, durante su paso por la Alcaldía, de 1979 a 1985. Su vida le llevó sin embargo, a mantener posturas muy críticas con la clase política española, aunque nunca perdió el interés por la actualidad. Desde estas líneas LA VOZ DEL TRUBIA quiere transmitir su cálido apoyo a su familia, en especial a su esposa, Covadonga Zaragoza, y a sus hijas, Aida y Sara, que ahora gestionan la empresa turística creada por su padre. El tanatorio de Trubia acoge la capilla ardiente de Casimiro Álvarez, hasta mañana a la una y media de la tarde. Los restos mortales serán incinerados en la intimidad familiar.
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