El paso diario de transporte pesado por la calle trubieca de San Francisco ha destrozado el firme, que lleva años sin que se arregle, lo que motiva las quejas de los vecinos

F. R. G./ Trubia
Pasan los años y nadie lo remedia. El abandono del barrio de la popularmente conocida como “carretera vieja”, en Trubia, llama la atención a cualquiera que pase por allí. “Pagamos los mismos impuestos que en la calle Uría”. “Nadie mira para nosotros”. “Es una vergüenza”, dicen los vecinos. Y es que la “devastación” no es cosa de unos metros de calle si no de más de medio kilómetro.
Socavones de más de 20 cms que destrozan bajos de coche, encharcamientos cada vez que llueve, firme deformado, plagado de baches… Pero el deterioro no afecta solo a la calzada, sino también a algunos tramos de acera (donde los hay), sin mantenimiento desde hace años y por los que hay que ir esquivando obstáculos. Si a ello se suma la ruina de numerosos edificios (algunos caídos desde hace tiempo y perimetrados con vallas de peligro de manera permanente) el escenario no se aleja mucho de la imagen de una ciudad bombardeada.
Se trata de un problema de difícil solución teniendo en cuenta que es una vía urbana por la que pasan diariamente camiones industriales de gran tonelaje.
El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, pidió el pasado mes de marzo al presidente del Gobierno regional, Adrián Barbón, durante una reunión, la recuperación del proyecto de la variante de Trubia para sacar el tráfico pesado de la localidad, pero Barbón también le pidió al alcalde una mayor implicación.
El proyecto se anunció hace ya 8 años, siendo alcalde de Oviedo el socialista Wenceslao López. El acuerdo se alcanzó entre el Ayuntamiento de Oviedo, el Principado y Química del Nalón y consistía en un nuevo vial para sacar el tráfico pesado del centro de Trubia. Finalmente, el proyecto se abandonó.

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