
Bienvenidos un mes más a esta nuestra tertulia. Por todos es sabido que aquí nos damos cita religiosamente para dedicarnos a discutir temas de lo más variado. Siempre procurando atender a la temporada que nos toca, para así explorar algún matiz oculto entre las páginas de la vida. Dicho esto y dada ya la bienvenida, metámonos en faena. Como quien dice, hace un año que no me leéis y quizá me hayáis echado de menos.
La última vez que nos vimos hablamos de finales. Permitidme hoy hablar de principios. Habiendo ya dejado atrás las fiestas navideñas, uno se queda mirando al infinito con esa expresión alelada tan propia de los que son sabios y no lo saben mientras piensa “¿Ahora qué?”. Muy sencillo, empezar. Cada día es un inicio. Cada año y cada hora, un camino nuevo que recorrer. Momentos apropiados para confiar, para desechar el pesimismo y acometer cada tarea como si fuese la última fortaleza a conquistar en una batalla. Los vikingos esperaban acabar en Valhalla después de su muerte, el salón de los dioses donde festejarían hasta el fin de los tiempos. El caso contrario era conocido como una “muerte de paja”. Es decir, un final en el que uno no había hecho méritos suficientes. Os sugiero que pensemos así. Busquemos alzarnos por encima del tedio y la apatía del mes de enero. No es un fin de fiesta, es el principio de algo aún más grande y maravilloso. Trabajemos día a día para que de aquí a un año, recibamos el nuevo inicio en mejores condiciones que a este que hoy nos ocupa. Tomemos como ejemplo a aquellos aventureros que dejaron los helados páramos del norte y construyeron reinos a base de voluntad.
Hasta aquí llega la disertación de este mes. Coged un poco de turrón que aún rondará por el armario de la cocina mientras leéis, que no todo ha de ser sacrificio. Es en estas chispas de felicidad donde reside el secreto de la vida. Espero que mi consejo os ayude a encarar este mes tan confuso para muchos y que mis palabras os hayan resultado agradables. Dicho esto, quedo a vuestro servicio. Hasta la próxima.
Deja un comentario