
Concejal de Belmonte Existe
Como llevamos tiempo diciendo —y “ladrando”, como despectivamente nos llaman desde el PSOE— hoy tenemos una prueba más del desastre de gestión del equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Belmonte de Miranda. En numerosas ocasiones hemos advertido sobre la deficiente gestión en materia de prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud. Hemos planteado propuestas, hemos hecho reproches fundados y hemos solicitado información. La respuesta del señor alcalde ha sido siempre la misma: silencio o indiferencia. El aumento de bajas laborales en el Ayuntamiento es un hecho conocido por todos. La duración de las mismas es cada vez mayor y la situación empieza a ser insostenible. Mientras tanto, el equipo de gobierno intenta justificar decisiones como el cambio de contingencias comunes a una mutua vendiéndolo como una mejora para la salud y el bienestar de los trabajadores. La realidad demuestra justo lo contrario. Las conversaciones que mantenemos con empleados municipales reflejan un malestar constante: falta de planificación, cambios de puesto incluso varias veces en el mismo día, no cobertura de bajas ni vacaciones, presiones para sacar adelante trabajos “urgentes” que se generan por una mala organización previa y accidentes laborales derivados de desempeñar funciones fuera de sus competencias. Esta no es una opinión política: es una situación real que afecta a trabajadores y, en consecuencia, a todos los vecinos y vecinas. El alcalde, como máximo responsable del personal municipal, mira hacia otro lado, respaldado por un PSOE local que actúa más como escudo que como garante de una gestión responsable. Resulta especialmente grave que se nos niegue información bajo el argumento de la protección de datos, mientras el propio alcalde ha hecho comentarios públicos sobre la baja de un socorrista, aportando detalles personales que no deberían haberse hecho públicos. La protección de datos no puede utilizarse como excusa cuando conviene y olvidarse cuando interesa políticamente. Estamos hablando de dinero público que se destina a mutuas, bajas prolongadas y soluciones improvisadas, mientras los servicios municipales se resienten y los vecinos y vecinas pagan las consecuencias. Desde Belmonte Existe lo decimos claro: la salud laboral no se gestiona con propaganda, se gestiona con planificación, respeto a los trabajadores y responsabilidad política. Y lo que hoy tenemos en Belmonte de Miranda es exactamente todo lo contrario.
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