Anuncio
Anuncio

Quirós celebró el 8-M con la puesta de largo del grupo de teatro de Rompiendo Distancias

El colectivo dirigido por Mario Villar llevó a escena ‘La panadería mágica’ y ‘Junta de vecinos’

Un momento de la representación/ Beatriz Álvarez

Beatriz Álvarez/ Quirós

Quirós celebró el 8-M con las primeras representaciones teatrales del grupo Quirós-Rompiendo Distancias. El colectivo, dirigido por Mario Villar, puso sobre el escenario dos obras de teatro, La panadería mágica y Junta de vecinos, ambas de autoría del propio Villar y que, como él mismo reconoció durante su intervención al principio de la representación, son obras que crecen y se reinventan en cada actuación, llenándose de guiños al concejo.

Esto fue posible gracias a la capacidad de improvisación y a la rapidez de reacción del conjunto de mujeres quirosanas, acompañadas en esta ocasión por un compañero actor y por mujeres del concejo vecino de Proaza, que acudieron en su ayuda ante la premura del debut del grupo y la falta de algunas de las actrices principales.

La representación convocó a más de un centenar de vecinos y vecinas, y el elenco demostró varias cosas a los presentes. En primer lugar, su capacidad de trabajo, sus ganas de hacer comunidad y su participación en todas las actividades que se proponen, pues muchas de las integrantes del elenco son habituales de las actividades culturales del concejo. En segundo lugar, el valor añadido del teatro como terapia. Y, por último, el compromiso de actrices y actores para que esta actividad se consolide.

En el ambiente, sin embargo, se percibía cierto runrún: la posibilidad de que, igual que se ha puesto en marcha, desaparezca una vez cumplida su finalidad de debutar el 8-M. La actividad, propuesta por las propias mujeres, se financia con la partida destinada a combatir la soledad no deseada por la Consejería y cuenta con la colaboración de las personas que integran Rompiendo Distancias.

Las mujeres que se subieron a las tablas el pasado sábado en la Casa de la Cultura de Bárzana rompieron la distancia que hay entre la vergüenza y el enfrentarse a un público entusiasta pero exigente; rompieron la distancia entre hacerse mayor y seguir siendo jóvenes; y afianzaron su compromiso con lo más valioso que poseen: la vida. Crecer en edad con la elegancia y dignidad con la que lo hacen estas mujeres es un ejemplo para quienes vamos detrás.

Luisa, Maruja, Rosa, Mina, Aída, Blanca y Conchi, junto a Lorenzo —y también Lola y Ana, que finalmente no pudieron actuar— son auténticas mujeres del 8-M y representan fielmente el espíritu que se conmemoraba el sábado.

El acto se inició con la lectura del manifiesto del 8-M por parte de la teniente de alcalde, Claudina Suárez.

Deja un comentario

La dirección de email no será publicada.

parimatch