La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies anuncia alegaciones al proyecto para explotar arcillas blancas junto al polígono de Zarrín y alerta del impacto sobre la turbera protegida de La Molina

Redacción/ Grau
La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies presentará alegaciones al nuevo proyecto minero para la extracción de arcilla blanca en La Espina, en el concejo de Salas, cuya tramitación fue publicada ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA). La organización advierte del impacto ambiental de la explotación, especialmente por su proximidad a la turbera protegida de La Molina.
El proyecto, denominado Tras Zarrín, plantea la apertura de una mina a cielo abierto en la ladera situada detrás del polígono industrial del Zarrín, en el monte El Molinón. La explotación afectaría a una superficie de 656.731 metros cuadrados y requeriría modificar la calificación urbanística del suelo.
Según explican los ecologistas, el actual Plan General de Ordenación de Salas clasifica esos terrenos como suelo no urbanizable de interés paisajístico y forestal, por lo que sería necesario cambiar el planeamiento municipal para reclasificarlos como suelo de interés minero.
Uno de los aspectos que más preocupa a la organización es la proximidad del proyecto a la Turbera de La Molina, situada en los concejos de Salas y Tineo. Según indican, la explotación quedaría a apenas 12 metros de este espacio natural, donde ya se ha denunciado una pérdida significativa de agua en los últimos años.
La turbera está protegida como Zona Especial de Conservación (ZEC) desde 2014 y cuenta con un instrumento de gestión aprobado por el Principado. Además de su valor ecológico, en este enclave se han descubierto las huellas más antiguas de extracción de minerales en la península ibérica, con una antigüedad superior a los 5.000 años, lo que la convierte en uno de los registros mineros más antiguos documentados en Europa.
Las turberas son ecosistemas poco frecuentes en Asturias y en toda la Cornisa Cantábrica. Según la Coordinadora Ecoloxista, se trata de comunidades relictas vinculadas a condiciones climáticas del pasado, de gran importancia para la biodiversidad.
La Turbera de La Molina alberga flora singular, entre la que destaca el briófito Sphagnum pylaesii, una especie rara en la península ibérica catalogada de interés especial en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Flora de Asturias. Además, el espacio sirve como refugio temporal para aves acuáticas invernantes y acoge comunidades faunísticas de interés, incluidos endemismos del noroeste ibérico.
Por ello, la organización ecologista reclama que no se autorice el proyecto, al considerar que no garantiza la protección del espacio natural. Según denuncian, la iniciativa no contempla medidas suficientes para asegurar la recarga de los acuíferos ni una franja de protección alrededor de la turbera que permita mantener su equilibrio hídrico.
Los ecologistas también advierten de otros impactos asociados a este tipo de explotaciones, como la pérdida de valores paisajísticos, la contaminación del suelo y del agua o el aumento de partículas en el aire, problemas que aseguran que ya se están produciendo en otras minas similares de la zona.
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