María Martínez Santo Adriano
José Alfredo Cordero lleva alrededor de 52 años vinculado al mundo del caballo. Ha montado, herrado y formado a otras personas tanto en el trabajo a caballo como en el manejo pie a tierra. Su especialidad actual es la podología equina y el herraje, una actividad en la que ha desarrollado una forma de trabajo basada en la comunicación con el animal.
-¿Cómo surge esta forma de trabajar con los caballos?
-Nace de la necesidad de trabajar con caballos sin recurrir a los sedantes. Es común en la podología equina sedar a los animales para poder hacer el trabajo. A partir de ahí surge la necesidad de buscar otra manera de hacerlo.
-¿Hay caballos especialmente difíciles de manejar?
-Los peores suelen ser los caballos que han tenido una experiencia traumática. En el mundo del caballo se habla de animales resabiados. Tuve un caso de un caballo que había sido manejado de una manera muy inadecuada y era hipersensible. Con ese caballo tardé doce sesiones, doce días, en poder tocarlo. Es algo excepcional, porque normalmente, cuando el caballo no ha tenido experiencias negativas y se interactúa correctamente con él, se puede trabajar en una hora o incluso menos. Se trata de ir insensibilizándolo poco a poco y de que comprenda lo que está pasando.
-¿Hasta qué punto es importante la comunicación?
-Uno de los mayores problemas que tenemos es precisamente la falta de comunicación. El problema fundamental es el desconocimiento de la naturaleza del animal. Los caballos son presas y eso condiciona toda su naturaleza, los hace hipersensibles Hay que saber realmente qué necesita. Y esto no ocurre solamente con los caballos, también puede pasar con un perro, un gato o cualquier otro animal. Los humanos tendemos, incluso con la mejor intención, a caer en el antropocentrismo. Creemos que las necesidades de los animales son las mismas que las nuestras. Al final, humanizamos a los animales y estamos haciéndoles un flaco favor.
-También ofrece formación. ¿Cuál es la clave?
-Hay que entender cómo funciona el animal y cómo percibe lo que estamos haciendo. Si conseguimos que comprenda lo que queremos hacer, todo cambia. La clave es relacionarse como ellos con su manada, establecer con juegos y toques un liderazgo en el que el caballo pueda confiar, que te considere apto para dirigirle. Les encanta colaborar.
La recaudación será donada a la Fundación Aindace que ayuda a la investigación del daño…
Habrá salidas para la recogida de castañas, juegos tradicionales, actividades relacionadas con el patrimonio sidrero,…
El proyecto busca participantes del concejo que recibirán 25 euros por colaborar en este estudio…
El director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha, asistió a la reunión de seguimiento…
Se atenderá por las tardes de lunes a viernes en los centros de salud de…
La Sindicatura de Cuentas señala que el 71,8% de los ayuntamientos cumplió con la obligación…