El empinado bosque sobre el tramo de carretera entre Grado y Oviedo lleva años siendo denunciado por vecinos y el Ayuntamiento moscón, sin que se tomen medidas que protejan a los conductores

Redacción/ Grau
Troncos de árbol que amenazan como lanzas a los coches, en ocasiones sostenidos tan sólo por un cable del tendido eléctrico. Ramas en la carretera ante cualquier episodio de lluvia o viento, y árboles caídos sobre los carriles, no una ni dos veces. Los últimos episodios, esta misma semana, con dos árboles desplomados sobre la carretera en dos días, afortunadamente sin causar víctimas, Estos son los alarmantes avisos que lleva años dando el tramo conocido como la canal de Berció, en la carretera nacional N-632, la ‘vieja’ entre Trubia y Grado. El tramo afecta también a la localidad trubieca de Udrión, ya en el concejo ovetense, y su peligrosidad ha sido denunciada en numerosas ocasiones sin que se hayan tomado cartas en el asunto. El alcalde de Grado, José Luis Trabanco, visitó hace unos años la zona, acompañado de técnicos municipales, para pedir medidas efectivas que eviten el evidente riesgo. Años después, la situación sigue igual. La seguridad de la carretera es competencia del Ministerio, y de hecho cuando se cae un árbol, como ocurrió esta mañana, el aviso se pasa al 112, como hizo el concejal de Obras moscón, José María González Beovídez, ya que el concejo no tiene competencias en esta carretera. Es quizá esa falta de competencias, y el hecho de que sea un tramo compartido entre dos concejos, Oviedo y Grado, lo que dificulte que se tomen medidas efectivas antes de que ocurra una desgracia.

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