Anuncio
Anuncio

Prámaro Ediciones reedita ‘Grado y su concejo’ de Álvaro Fernández Miranda

El libro, en facsímil, se presenta este viernes, 24 de abril, en la Capilla de los Dolores

El libro, que ha sido publicado en edición facsímil

J. Granda/ Grau

Prámaro Ediciones reedita en facsímil el volumen Grado y su concejo. Historia de una Comarca asturiana, de Álvaro Fernández de Miranda, principalmente porque es una obra indispensable y muy completa para conocer la Historia de Grado. Con esta obra de 1907 se le abren al autor las puertas de la Real Academia de la Historia, de la que fue nombrado académico correspondiente por Asturias en 1914. Por un  lado se trata de una obra indispensable en la bibliografía del municipio que la convierte en merecedora de prorrogar su vigencia dada la profusión y riqueza de las fuentes empleadas y de la propia estructura y calidad del relato. Por otro lado, es un libro que el lector valora, reclamando su lugar en las librerías por reconocer en él una obra de consulta de primer orden en lo referente a Grado y su concejo. Se trata de un clásico local que resiste el paso del tiempo, pues se ha documentado con fuentes primarias y, en ocasiones, cercanas a la época en que fue escrito. 

En cuanto a la estructura, el libro es plenamente actual. Obras más cercanas a nosotros como el Asturias a través de sus Concejos de Prensa Ibérica (1998), desarrollan una estructura similar, si bien mucho más breve. 

Episodios como la “Invasión Napoleónica” está excelentemente documentada y ocupa buena parte del trabajo. No tiene desperdicio incluso con tanto  movimiento de tropas en uno y otro sentido ante el enorme desastre que supuso aquella cruel guerra. Por Fernández de Miranda sabemos que el archivo municipal fue arrasado por el fuego del enemigo y tan solo se salvaron los papeles que no estaban en el Consistorio. Nos dice el autor de Grado y su concejo que el General Bonet, Jean Pierre François Bonet, el tuerto, tuvo querida en Grao, María la Pelona, una hermosa joven moscona. Llamada así por su abundante cabellera, en muchas ocasiones intercedió ante su amante para salvar a sus vecinos, cosa que no siempre lograba, como en el caso de los molineros del molino de Fuejo, en La Mata, que fueron fusilados. Por él sabemos que en el cauce del molino de Santiago, en San Juan, hay enterrados dos franceses apuñalados por los molineros y otros cómplices. Abundan las noticias y detalles curiosos que hacen poner sobre la mesa el relato para trazar líneas y coordenadas. Se dice que francés rezagado o desprevenido, era muerto sin piedad, llenándose de sepulturas todos los valles cercanos a la villa. En lo alto de la Cuba, arrabal del pueblo, los franceses levantaron un parapeto, que artillaron con dos cañones, y en él tenían constantemente retenes. Enterraban sus muertos, generalmente, en el pradín de la Borbolla, llamado por los vecinos cementerio del francés. ¿Qué se conoce de estos lugares? ¿Ha llegado la información por vía oral a nosotros? Es algo que habría que revisar… Pero también se dan casos de buen entendimiento entre enemigos. Relata Fernández de Miranda que al final de la contienda, entre algunos “gradenses y franceses cambiáronse regalos por vía de recuerdo, y aquella noche desertaron cuatro ó seis soldados del Imperio por no abandonar sitios que tan gratos les eran, casándose en la villa, donde se hicieron apreciar, como hoy sus descendientes.” No solo el General Bonet pudo dejar algún vástago  en estas tierras, cuántos hijos de la soldadesca habrán quedado esparcidos por el municipio… 

A Fernández de Miranda le debemos un trabajo impagable que ahora felizmente se recupera. La presentación del libro tendrá lugar en Grao, el viernes 24 de abril, en la Capilla de los Dolores, a las 19:30h.

Deja un comentario

La dirección de email no será publicada.

parimatch