La directora de Memoria Democrática, Begoña Collado y la alcaldesa Marta Menéndez, participaron hoy en la colocación de dos ‘stolpersteine’ en un acto en el que intervino la colaboradora de LA VOZ DEL TRUBIA Esther Martínez

Redacción / Grau
La Dirección General de Memoria Democrática ha rendido hoy homenaje a los vecinos de Candamo Manuel Fernández Álvarez y Manuel Suárez López, víctimas de la deportación a campos de concentración nazis, con la colocación de dos stolpersteine o piedras de la memoria en San Román. En el acto han intervenido la directora general, Begoña Collado; la alcaldesa de Candamo, Marta Menéndez, y representantes del Grupo Deportados Asturias, colectivo que colabora con el Principado en la recuperación de la memoria de personas deportadas a los campos nazis. En representación del Grupo Deportados Asturias intervino la colaboradora de LA VOZ DEL TRUBIA, Esther Martínez, que en 2019 participó en la serie de reportajes publicados por este periódico ‘Los nuestros que acabaron en Mauthausen’.
Durante su intervención, Collado ha señalado que las dos piedras instaladas hoy rinden homenaje a dos vecinos de Candamo con destinos muy diferentes tras su deportación: “Uno fue asesinado en el campo de Gusen y otro pudo ser liberado en 1945 y residió toda su vida en Francia. No pudo regresar a su tierra natal, por eso hoy es especialmente emocionante contar con parte de su familia, tanto de Candamo cómo llegada desde distintas localidades francesas».
Collado ha indicado que, a lo largo de esta legislatura, el Principado ha alcanzado las 105 piedras de la memoria instaladas en más de 35 concejos. Este proyecto, ha precisado, busca recuperar la historia de víctimas asturianas del nazismo y acercarla a la ciudadanía.
También ha puesto en valor el significado de estos homenajes: “Son actos de verdad, de justicia y de reparación. Es un homenaje para que se conozcan las historias de estos hombres y mujeres que lo dieron todo y que sufrieron la mayor dureza del fascismo por estar comprometidos con las libertades, la justicia social y la democracia. Es también una forma de transmitir estas historias a sus vecinos de Candamo, para que sean motivo de orgullo por la lucha por los derechos humanos que protagonizaron estas dos personas».
Dos historias de exilio, deportación y resistencia
Manuel Fernández Álvarez, nacido en Santoseso (Candamo) el 15 de noviembre de 1904, se exilió en Francia al finalizar la Guerra Civil junto con miles de republicanos españoles. Tras ser internado en los campos de prisioneros de Zagán (Polonia) y Tréveris (Alemania), fue deportado al campo de concentración de Mauthausen en enero de 1941, donde recibió el número de matrícula 4.473. Sobrevivió a la deportación y fue liberado el 5 de mayo de 1945, aunque nunca regresó a España.
Por su parte, Manuel Suárez López, nacido en Murias (Candamo) el 22 de marzo de 1908, también marchó al frente durante la Guerra Civil y se exilió en Francia. Capturado posteriormente por las tropas alemanas, fue trasladado desde el campo de prisioneros Stalag XI-A a Mauthausen, donde recibió el número de matrícula 3.617. Falleció en el subcampo de Gusen el 25 de noviembre de 1941, apenas seis meses después de su llegada, sin que su familia llegara a conocer entonces las circunstancias de su muerte.
La iniciativa Stolpersteine, impulsada por el artista alemán Gunter Demnig y desarrollada en Asturias por la Dirección General de Memoria Democrática en colaboración con el Grupo Deportados Asturias y los ayuntamientos, pretende mantener vivo el recuerdo de las personas deportadas mediante la colocación de adoquines conmemorativos frente a los lugares vinculados a sus vidas. Cada piedra constituye un espacio permanente de memoria y reconocimiento público frente al olvido.
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