La Coordinadora Ecoloxista asegura que el espacio industrial estaría en parte en un zona inundable según los mapas de riesgo del organismo

Redacción/ Grau
La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha cuestionado el proyecto del polígono industrial Nonaya Este, en Salas, al considerar que una parte importante de los terrenos previstos para su urbanización presenta riesgo de inundación. La organización relaciona esta circunstancia con la revisión del Reglamento del Dominio Público Hidráulico y de la normativa sobre evaluación y gestión de los riesgos de inundación, que pretende reforzar la planificación de las zonas inundables ante el incremento de estos riesgos asociado al cambio climático.
Según señala la organización ecologista, la futura regulación busca evitar que aumente la exposición de personas, bienes e infraestructuras a las inundaciones mediante una mayor integración del riesgo en la ordenación territorial. Entre los criterios planteados se encuentra el mantenimiento del carácter rural de los terrenos situados en zonas de flujo preferente y la limitación de las actuaciones en estos espacios.
La Coordinadora considera, por ello, que la creación del polígono debería ser analizada teniendo en cuenta estos criterios de planificación y cuestiona que se autorice una nueva superficie industrial en terrenos que, según sostiene, presentan problemas de inundabilidad.
Nonaya Este es una actuación todavía no ejecutada que se proyecta junto a la avenida de Ricardo Fuster, la vía que conecta la carretera N-634 con la villa de Salas. En este ámbito está prevista la instalación de un centro de datos con una potencia informática de 120 MW.
La organización ecologista extiende sus objeciones a las necesidades de recursos de esta instalación. En particular, plantea dudas sobre la disponibilidad de agua necesaria para la refrigeración del centro de datos y sobre las infraestructuras necesarias para garantizar su suministro energético.
En este último aspecto, la Coordinadora señala que, aunque Salas cuenta con la subestación de alta tensión de Buspol, situada a unos seis kilómetros del ámbito previsto para el polígono, sería necesario determinar las actuaciones necesarias para suministrar la potencia requerida por la instalación. La subestación se encuentra conectada a la línea de 400 kV que comunica Grado con Boimente, en Lugo.
La Coordinadora Ecoloxista sitúa sus críticas en un debate más amplio sobre la expansión de los centros de datos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial. La organización considera necesario que este tipo de proyectos sean sometidos a una evaluación de sus efectos ambientales, sociales y territoriales que tenga en cuenta, además de la actividad económica prevista, el consumo de agua y energía, las emisiones y el uso del suelo.
En este sentido, sostiene que la ubicación de los centros de datos no debería analizarse únicamente desde la disponibilidad de terrenos o de infraestructuras eléctricas, sino también desde sus efectos sobre los recursos naturales y sobre las poblaciones que acogen estas instalaciones.
La organización plantea finalmente que, además de valorar la localización del centro de datos proyectado en Salas, debería analizarse su utilidad social y el beneficio público que puede generar en relación con los recursos e infraestructuras que requiere.
Deja un comentario