Los empresarios turísticos, contentos pese a la tormenta perfecta: ni albergue en Quirós, ni piscina en Buyera, ni Cuevagüerta, ni vía ferrata tevergana y Páramo aislado

Redacción/ Grau
Satisfacción general de los empresarios turísticos de los Valles del Trubia por la temporada estival, y ello a pesar de un montón de factores en su contra, algunos atmosféricos, como el calor de julio, que empujó a los turistas hacia la costa, y otros relacionados con las infraestructuras locales.
Y es que este verano se produjo la ‘tormenta perfecta’: el albergue de Quirós cerrado por problemas burocráticos; la piscina de Buyera, sin abrir a pesar de que las obras finalizaron, también por problemas burocráticos; a ello hay que añadir Cuevagüerta, en Teverga, sin poder mostrarse a los visitantes (también por problemas burocráticos), y la vía ferrata, en el mismo concejo, terminada pero sin poder usarse, al no estar aún finalizada la ordenanza fiscal.
Se puede añadir a todo ello las molestias ocasionadas por el cierre intermitente de la AS-228 en La Estrechura, en el acceso a Páramo y Puerto Ventana. Sin embargo, el verano fue bien. Acompañó el buen tiempo, el eclipse ayudó y se produjo un fenómeno nuevo en el que coinciden todos los encuestados por este periódico: ha habido un importante aumento del turismo extranjero, especialmente francés, alemán, holandés e inglés, lo que se notó en el comercio y la ocupación hotelera y de otros alojamientos.
No obstante, no todos los empresarios hacen el mismo balance. Por ejemplo, algunas empresas de alquiler de bicicletas dijeron que hubo «demasiado calor» o «lluvia», lo que afectó negativamente. Algunos hosteleros creen que falta también oferta cultural, «no todo es paisaje», y otros critican el «malísimo estado» del firme de la Senda del Oso.
Deja un comentario