La Asociación de Vaqueiros del Concejo de Belmonte de Miranda participaron en el tradicional desfile de Oviedo con un «Teito» que llevó sus raíces ante más de 125.000 espectadores

Redacción / Grau
La cultura vaqueira volvió a hacerse visible este sábado en las calles de Oviedo con motivo del tradicional Desfile del Día de América en Asturias, donde la Asociación de Vaqueiros del Concejo de Belmonte de Miranda participó con un «Teito», convirtiendo su presencia en uno de los momentos más especiales de la historia reciente de la entidad.
Miles de personas acompañaron el recorrido por las calles de la capital asturiana y, según las estimaciones de la organización, el desfile alcanzó a más de 125.000 espectadores, además de lograr una notable repercusión a través de distintos medios de comunicación y cadenas de televisión, con difusión que traspasó incluso las fronteras.
Para la Asociación, más allá de la espectacularidad del desfile, la jornada tuvo un profundo significado emocional. «Ver el Teito recorriendo las calles de Oviedo, rodeado de miles de personas y llevando nuestra Cultura Vaqueira ante tantos espectadores, nos hizo sentir un orgullo difícil de describir», señalan desde la entidad.
Detrás de aquella carroza hubo horas de trabajo, esfuerzo, unión, ilusión y compañerismo. Pero también estuvieron presentes las raíces y la memoria de los antepasados vaqueiros: de quienes vivieron aquella forma de vida, de quienes abrieron camino y de tantos que ya no están y que, de alguna manera, también estuvieron presentes durante el recorrido.
«Había recuerdos, raíces y, sobre todo, memoria. Memoria de nuestros mayores, de quienes vivieron aquella vida, de quienes hicieron camino antes que nosotros y de tantos que ya no están para poder verlo. Pero, sin lugar a dudas, se conmovieron viendo a los suyos desde lo más alto. Ellos también viajaron con nosotros», explica la Asociación.
Desde la Asociación de Vaqueiros del Concejo de Belmonte de Miranda quieren trasladar su agradecimiento a todas las personas que hicieron posible esta participación, tanto a quienes trabajaron durante horas en la preparación como a quienes colaboraron, acompañaron y participaron en el desfile aportando su tiempo, sus manos y su ilusión a un proyecto colectivo.
La Asociación quiere realizar un reconocimiento especial a Ángel Menéndez, conocido como «Forcón», por hacer posible esta oportunidad y acompañar a los vaqueiros en un momento que califican como «un sueño hecho realidad».
«Gracias, Ángel, por abrirnos esta puerta y permitirnos vivir algo que para nuestra Asociación era un sueño. Tu implicación fue mucho más allá de hacer posible nuestra participación en el desfile: hubo trabajo, dedicación, esfuerzo y también una importante aportación económica que, como Asociación, difícilmente podríamos haber asumido por nuestros propios medios», destacan. Desde la entidad subrayan que sin su compromiso esta experiencia no habría sido posible y ponen en valor especialmente su acompañamiento durante todo el proceso Porque, como recuerda la propia Asociación con una expresión profundamente arraigada en la tradición vaqueira: «Dicen que si algo tien un vaqueiro ye ser agradecido».
La emoción estuvo presente durante todo el recorrido. Entre el público, los recuerdos y el orgullo por representar una cultura con siglos de historia, también hubo lágrimas. Para los integrantes de la Asociación, fueron precisamente esas lágrimas una muestra de lo que significaba aquel momento.
«Mientras veíamos avanzar el Teito por las calles de Oviedo, rodeado de tanta gente, sentimos que todo el esfuerzo había merecido la pena. Alguna lágrima nos acompañó en el recorrido y, sin duda, es la mejor prueba de que los sentimientos nos guiaban».
La participación en el Desfile del Día de América en Asturias supone así un nuevo impulso para la divulgación y puesta en valor de la Cultura Vaqueira, una identidad que la Asociación de Vaqueiros del Concejo de Belmonte de Miranda quiere seguir transmitiendo y manteniendo viva. «Porque cuando se trabaja con amor a las raíces y en memoria de quienes nos dejaron este legado, no hay sueño pequeño».
Y, desde Belmonte de Miranda, lanzan un mensaje que resume el sentimiento vivido en Oviedo: «Esto no termina aquí. Esto acaba de empezar. ¡Viva lo Vaqueiro!, ¡Vivan nuestras raíces!».



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