«En 48 horas logramos borrar todos los mensajes, y nos enorgullece que fue el propio alumnado el que nos alertó del problema», señala el director, Daniel Menéndez

Redacción/ Grau
Es un problema nuevo y está afectando a numerosos centros de secundaria asturianos, el de las cuentas ‘curis’, perfiles anónimos que en redes sociales como Tiktok lanzan vídeos vejatorios contra compañeros o profesores, que aparecen en formato de cómic pero perfectamente reconocibles. La moda llegó también al instituto César Rodríguez de Grau, que ha abierto expedientes disciplinarios a los presuntos autores y ha desactivado ya todas las cuentas vejatorias. «En 48 horas pudimos frenarlo en seco, y abrir expedietes a los autores, ya que es necesario que vean que las acciones, aunque parezcan de poca importancia y se hagan de forma anónima, sí son importantes, y sí se puede rastrear en Internet la autoría», señala el director del centro, Daniel Menéndez. La investigación y la respuesta fueron rápidas porque la voz de alerta la dieron otros alumnos. «Nos enorgullece que otros alumnos nos avisaran de lo que estaba pasando, sintiéndose también ofendidos por el daño que se estaba causando a la comunidad educativa a la que pertenecen».
La Policía Nacional ya lanzó hace unos días la alerta de lo que estaba ocurriendo, advirtiendo a los adolescentes que se suman a la moda de que están cometiendo un posible delito, incluso solo con compartir los vídeos. «Esta práctica, presente en algunas redes sociales, puede afectar al bienestar de las personas señaladas y a la convivencia en los centros docentes. Estos perfiles suelen incorporar el nombre, las siglas o imágenes de un instituto o colegio y comparten memes, dibujos o vídeos sobre situaciones cotidianas en las aulas. Parte de este contenido tiene un carácter humorístico y respetuoso, no obstante la advertencia policial se centra en las publicaciones que se utilizan para atacar, humillar o vejar a personas concretas. Las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores o los montajes vejatorios pueden exponer a la persona afectada ante su entorno escolar. Este tipo de contenido, aunque se utilice una caricatura, un apodo o una referencia a una clase, puede permitir que sus compañeros la reconozcan aunque no aparezcan su fotografía o su nombre completo», advierte la Policía Nacional, que señala que en función de su gravedad «pueden constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otros, así como responsabilidades civiles».
La Policía recomienda a las víctimas que hagan capturas de pantalla «procurando que se aprecie el contenido, la fecha y el perfil desde el que se difunden. También es conveniente conservar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones, evitando reenviar ese material más allá de lo necesario para comunicar los hechos o aportar las pruebas».
Una vez conservada la información, se deben reportar las publicaciones a través de las herramientas de la plataforma y bloquear a quienes estén hostigando a la persona afectada. Los menores deben comunicar lo ocurrido a un adulto de confianza y al centro educativo, y las personas afectadas y sus familias pueden acudir a la Policía Nacional para denunciar los hechos.
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