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Gradura no es una urbanización privada

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Puntualizaciones al reportaje de LVT «Una señal de quita y pon» en la sección de Teverga
Por Anselmo GARCÍA MAGDALENA

anselmoEn la edición de enero de LVT aparece una información titulada La señal de quita y pon y subtitulada Una prohibición de paso en el acceso a Gradura siembra la polémica entre los vecinos.

Como aparezco citado como alcalde pedáneo y lo escrito es tan poco riguroso con la realidad de lo ocurrido, me siento obligado a puntualizar algunos aspectos del contenido.

En primer lugar: efectivamente hay un acuerdo de junta de vecinos de 9 de mayo de 2009 en la que, entre otras 18 peticiones, hay una que literalmente dice “señalizar los caminos del pueblo como de uso ganadero”.  Los acuerdos fueron trasladados al Ayto de Teverga por el entonces alcalde pedáneo y consta registro de entrada de 18/05/2009. El  problema que teníamos era la circulación de grupos de motos y quad por el pueblo y caminos de acceso a fincas y pastos, dificultando la del ganado, además del aparcamiento de vehículos en el ramal de acceso al pueblo. Ninguna respuesta hubo por parte del Ayto.

El siguiente capítulo empieza, efectivamente, el día de julio en que, por convocatoria de la alcaldesa de Teverga, se reúnen los vecinos para elegir pedáneo. La alcaldesa vino acompañada del primer teniente de alcalde y concejal de obras y, hecha la elección, preguntaron por las necesidades urgentes que teníamos. Mencionamos cuatro: Instalar un tablón de anuncios, solucionar un problema de malos olores procedentes de una alcantarilla, hormigonar un pequeño tramo de camino en una curva en la que el asfaltado desapareció por el uso y finalmente, prácticamente desaparecido el problema de motos y quad, pedimos una solución para el tramo de carretera de acceso, estrecho y en el que aparcan  vehículos y dificultan el paso y la maniobra. El concejal de obras nos dijo que creía que en el almacén del Ayuntamiento. Había una señal, que había visto colocada en algún pueblo, que pensaba que nos podría servir. Nos explicó la señal que era y dimos nuestra conformidad con la misma sin que ningún asistente, entre los que estaba Mónica García, manifestara rechazo ni recelo alguno contra la señal propuesta. Yo me comprometí a colocar, tanto la señal como el tablón de anuncios, para abreviar plazos y aliviar un poco el apuro de personal que el Ayto. tenía en ese momento.

El Ayto cumplió su parte en lo referente a los malos olores instalando un sifón y envió tablón de anuncios y señal. Tiene pendiente el pequeño hormigonado dicho.

Yo cumplí con mi parte colocando la señal y el tablón de anuncios. Mientras la señal estuvo, entramos y salimos vecinos, visitantes, panaderos, taxistas, pescaderos, montañeros, camión de la basura y de pienso, etc.  Sin problema ni dificultad alguna. Ni Mónica García ni ningún otro vecino me manifestó malestar ni desacuerdo alguno con la señal.

Pocos días duró: apareció primero cruzada de pintura de spray rojo y luego totalmente cubierta de blanco tapando bien el rojo. La pintura salió del pueblo; no fueron montañeros ni otros que pudieran sentirse afectados.

El miércoles, 25 de Noviembre, un vecino vino a mi casa y me dijo que había malestar entre algunos vecinos y, dada la situación de la señal, lo mejor sería quitarla. Estuve de acuerdo en que había que quitarla, pero, como el acuerdo de ponerla fue de junta de vecinos, yo no podía quitarla sin que el pueblo se pronunciara al respecto. Al momento, aproximadamente a las 9:30 de la mañana, puse la convocatoria de junta con el siguiente texto: JUNTA DE VECINOS El próximo sábado 28, a las 9 de la mañana, en el lugar habitual, habrá junta  para tratar el tema de la señal de tráfico colocada a la entrada del ramal de carretera al pueblo. El alcalde pedáneo. El tipo de letra era 36 y 26, respectivamente, para el encabezamiento y resto del escrito.

Pues resulta que lo que yo pensaba que era una junta de puro trámite, para otros era una oportunidad. Cuando llegué vi un numeroso grupo de personas de las que, a buena parte, ni conocía ni había visto nunca. Antes de que yo tomara la palabra me “increparon”, como luego diré. Utilizo la palabra increpar porque es la que utilizan los firmante de dos escritos al Ayto. para describir su actuación. Copio de uno: “Personados en la reunión y antes de empezar el orden del día, increpamos al alcalde pedáneo por la hora a la que nos citó, nueve de la mañana”. Increpar, según el Diccionario de la RAE, significa “Reprender con dureza y severidad”. Omiten, en los dos escritos, deliberadamente no por olvido, el motivo de la primera “increpación”: que había convocado sin orden del día. Tenía la “increpante”, frente a sus ojos, el texto de la convocatoria que antes transcribí.  El segundo “increpante” fue, como dicen, por la hora. Abandoné el lugar. Ninguno de los dos “increpantes” está censado en Gradura, ni tiene voz ni voto en la junta de vecinos, pero en todo caso, yo no estoy dispuesto a hablar con energúmenos que me “increpen” ni dos minutos ni dos segundos, sobre nada, en ningún sitio ni a ninguna hora.

Los escritos están firmados, uno de ese día, por 20 personas y otro del día anterior, supuestamente firmado “por casas”,  por 27 personas.  En ambos casos las personas firmantes, censadas y con derecho a voz y voto, son 8 de los 38 censados en Gradura. Que cada cual saque sus conclusiones.

 

Palos en las ruedas

¿Qué pasa aquí? Como no sea que no sienta bien que el actual equipo de gobierno opte por la elección democrática de los alcaldes y cumpla en tiempo razonable, por lo breve, con las peticiones de los vecinos…¿Será que hay que poner palos en las ruedas?  El bicéfalo político-sindical que lleva años pensando que Asturias y Teverga son su cortijo busca el modo de estorbar. Clientelismo practicaron y estómagos agradecidos, dispuestos a todo por la causa, tienen.

No puedo dejar de mencionar algún otro detalle: Dice Mónica que “En Gradura vivimos unas 45 personas, aunque la mayoría de forma eventual. De ellas, solo dos, concretamente mujeres sin carné de conducir, son ganaderas”. No soy capaz de encajar ninguna de las cuatro acepciones que la RAE atribuye a la palabra “eventual” al caso de ningún vecino ni residente de aquí ni de otro sitio. Con todo, me parece mucho peor lo de “…solo dos…mujeres sin carné de conducir…ganaderas” Me indigna profundamente la mentira y el tufillo despectivo que estila hacia dos ganaderas, ATPs, que, ignoro si tienen carné, sé que no son ganaderas “nominales”. Estas trajinan mañana tarde y, cuando toca noche, solas o con sus familias, con su ganado. Merecen el mayor respeto.

Se olvida Mónica de otro ATP y “joven ganadero” censado en el pueblo. Se olvida de otro, con la misma condición, arrendatario de fincas y cuadras de exganaderos del pueblo que pasa por aquí casi todos los días del año. Se olvida incluso de sí misma que tiene la mejor instalación ganadera del pueblo, con amplia nave y corral de reciente construcción, a diferencia de cuadras o establos tradicionales.  Se olvida de sus cabras y de sus caballos, de los praos, la hierba, el cuchu, las pulgas…Olvida su tractor, segadora, empacadora…¡Demasiados olvidos! ¿Se avergüenza de ser ganadera? Nadie la obliga.

Además de los ATPs en Gradura estamos otros que no lo somos pero que vamos tirando por nuestras fincas y animales por afición o por mantenerlas y mantenernos activos, supongo…En total somos diez ganaderos con CEA (código de explotación agraria). Entre todos, muy especialmente los ATPs, hacemos de la ganadería en Gradura, pese a quien pese, que parece que no gusta, la actividad económica principal con mucho y uno de los pueblos de Teverga con mayor actividad ganadera. Basta saber que la media de ganado “per cápita” en el conjunto de Teverga ronda las 2 cabezas, en Gradura salimos a unas 8 cabezas/per cápita. ¡Caramba…!

Pasa que Gradura, como otros pueblos, va cambiando su carácter tradicional de pueblo ganadero y minero a segunda residencia de descendientes, familiares, neorurales, etc. Todos son bienvenidos. A los que pisamos cuchu todos los días no nos importa encontrarlo, a veces por los caminos, ni que una señal nos atribuya la condición de ganaderos. Pero eso, para algunos, no es “fino ni elegante” y  otros preferirían que Gradura fuera como una urbanización privada. ¿De ahí lo de la involución democrática de firmar “por casas”?  Creo que sí, piensan que puede ser como una comunidad de propietarios en la que hay cuota de participación y pago por superficie y votan las casas. Aquí no.

 

 

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