Es la segunda ocasión en pocos días en que son vistos ejemplares en las proximidades de núcleos poblados del concejo de Proaza

Hace unos días ocurrió en Proacina y ahora en la misma Senda del Oso. Ayer por la mañana una persona que paseaba por la Senda del Oso entre Proaza y Peñas Juntas pudo fotografiar a un plantígrado paseando tranquilamente entre las nueve y las diez de la mañana. La imagen y la denuncia reciente de un vecino de Proacina, que dice que un oso acude algunas noches a comerse las ciruelas que hay junto a su casa, ponen en evidencia que la población osera está perdiendo el miedo al ser humano, algo que hasta la fecha no ocurría. El alcalde de Proaza Ramón García ya ha presentado una petición ante la Dirección General de Recursos Naturales del Principado para que se establezcan medidas que eviten que los osos «desplacen a las personas como pretenden algunos fundamentalistas».
La persona que fotografió al oso se quedó atónita cuando lo vio ayer. «Iba caminando y enfoqué con el móvil hacia los tunelinos, como a un kilómetro del puente de la central de Proaza y entonces vi al oso, era muy oscuro, casi negro. estaría como a unos 50 metros de mi y no me vio. Entonces grité para asustarlo, se dio la vuelta y me miró y se metió a un lado, en una hendidura. Como pensé que no tenía salida, no quise pasar por allí. Entonces llamé a Suso (un avistador de osos del pueblo) y me dijo que no me preocupara que sí había salida y que seguro que se marchaba.», explicó el vecino, que prefirió mantenerse en el anonimato.
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