Josefina ÁLVAREZ
Portavoz del PP en Somiedo
El pasado 13 de junio, día de San Antonio, fallecía en Aguasmestas un grandalés ilustre consorte: José María Naveiras Escanlar, ‘Pepe el Ferreiro’, ese hombre que, contra viento y marea, contra la incomprensión y algunas miserias humanas, nos legó una obra cultural cuya dimensión tardará mucho tiempo en ser superada. No es este ni el momento ni tampoco el lugar para glosar su enorme e irrepetible figura. Han sido muchos los que lo han hecho y, sin duda alguna, serán muchos más los que lo sigan haciendo a medida que la perspectiva histórica permita valorar en su verdadera dimensión su obra y su legado. Ese mismo día, el 13 de junio, nos dejaba también Celestina Sánchez Fernández, ‘Celestina Ca Sanchu d’Ambás’ que a lo largo de sus noventa y ocho años de vida nos legó un invaluable repertorio de canciones populares de las que, como muestra, se recogen nada menos que treinta y dos temas en un disco de la colección «Fontes sonores de la música tradicional asturiana» que edita el Museo del Pueblo de Asturias. Su nieto, Xosé Antón Ambás, también vinculado a Somiedo, ha de ser, sin duda alguna, el guardián de ese enorme legado que nos dejó Celestina a su partida.
De San Antonio a San Pedro. Pareciera que estos dos días estuvieran fatídicamente vinculados a pérdidas irreparables. Y esta vez nos tocaba más de cerca aún. Esta vez la pérdida afectaba directamente y en pleno corazón a Somiedo, a «la Pola». El 29 de junio, día de San Pedro, nos llegaba desde Miranda, en Avilés, la noticia de la muerte de un muy ilustre somedano: José Manuel Feito Álvarez, «el cura de Miranda» como era conocido en todas partes, aunque para los somedanos, en especial para los de Pola, haya sido siempre «Feito el cura, el hijo de Carmen y Salustiano».
Los méritos de José Manuel Feito son sobradamente conocidos por todos: somedanos y no somedanos. Enumerarlos requeriría una larguísima lista: sacerdote, poeta, etnólogo, investigador en un sinfín de ámbitos de la cultura: folklore, artesanía, cerámica, alfarería, el bron. A la producción académica y humanista, enorme en cantidad y también en calidad, no le va a la zaga su dimensión humana. Cura y paisano en los sentidos más amplios de ambas palabras. Un estudioso cercano y profundamente somedano que tuvo tiempo para, casette en mano, patear pueblos de Somiedo recogiendo testimonio sonoro todo cuanto podía: canciones, danzas, tradiciones, en definitiva, de la savia viva de nuestras raíces más profundas que, gracias a su esfuerzo, pudieron ser recuperadas de un indudable y fatídico destino en la noche del olvido.
Hasta sus últimos días, José Manuel Feito, fue siempre un somedano ejerciente que, cuando sus muchas ocupaciones se lo permitían, no perdía la oportunidad de acudir a cuantos eventos culturales o sociales se le convocara en o desde Somiedo. Se dice siempre que propendemos a exagerar los méritos de los muertos. En este
caso, estamos convencidos de que no es así. Nos parece indudable e incuestionable la dimensiones intelectual y humana de José Manuel Feito que le convierten, por derecho propio, en uno de los personajes más ilustres que haya dado el municipio de Somiedo. Es por eso que nuestro grupo municipal presentó el día 3 de julio una moción para someter a la consideración del próximo Pleno del Ayuntamiento de Somiedo una
propuesta para que D. JOSÉ MANUEL FEITO ÁLVAREZ, sea nombrado, lamentablemente a título póstumo, HIJO PREDILECTO DE SOMIEDO, y para que, con el fín de perpetuar su memoria la calle dónde estuviera su casa natal pase a llamarse en adelante calle de José Manuel Feito.
Los idus de junio, según el calendario romano «idus del florecimiento», se han llevado a tres de los mejores de los nuestros. Sólo nos queda rogar y desear que su obra y su legado florezcan como ellos se merecen y nosotros necesitamos, y, a la vez, elevar nuestra plegaria rogando a Dios que descansen en paz. Así sea.
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