La organización vecinal de Belmonte de Miranda, que renovó parte de su junta directiva, se plantea como retos la mejora del transporte e Internet, más atención pediátrica y la limpieza de ríos y cauces

Redacción/Grado
La asociación vecinal La Voz del Pueblo, de Belmonte de Miranda, ha reelegido a Julio Cabal como presidente, y ha renovado parte de su junta directiva, que queda integrada por Noel Arias García, como vicepresidente y representante en el Camín Real de la Mesa; Severino Hevia Patallo, como secretario, y Mario Fernández Rodríguez, como tesorero. La asamblea, celebrada el pasado día 21, aprobó por unanimidad las cuentas, el informe de actividad y la integración en la Federación de Plataformas y Asociaciones de Asturias, que ofrece a los asociaciones beneficios como asesoramiento jurídico o cursos. Cabal felicitó a los nuevos miembros de la junta, «que vienen fuertes y con ganas de luchar para seguir defendiendo los intereses de los vecinos y vecinas de forma inmediata, concisa y concreta para revindicar las mejoras de nuestros pueblos, para defender nuestros derechos y nuestra calidad de vida». El presidente vecinal destaca que la nueva junta directiva «tiene como objetivos reclamar y llegar a entendimientos con el Ayuntamiento de forma que podamos colaborar en mejorar nuestro concejo belmontín «. En concreto, trabajarán en intentar mejorar las telecomunicaciones, teléfonos, internet y televisión; intentar mejorar el transporte publico «y que las líneas que circulaban por nuestro concejo antes del Covid-19 se mantengan y podamos tener una buena comunicación con el concejo de Grado»; intentar mejorar el servicio de atención pediátrica «con más visitas a nuestro centro de salud, además de conservar lo ya existente». También consideran prioritario «que, se limpien nuestro ríos, caudales y rutas ya que en varios lugares del concejo se encuentran en un estado de abandono». Otros objetivos son conseguir más viviendas de protección oficial y alquilar las de las escuelas rurales; intentar que disminuya el paro, y que las industrias contraten a personas del concejoL que se cree una mesa de trabajo para luchar contra la delincuencia; que se limpien y desbrocen los pueblos y mejore la recogida de basura; que se conserve el patrimonio de los pueblos, como fuentes y lavaderos, además de mejoras en instalaciones deportivas, y apoyo a los deportistas del concejo. En su programa plantean también mejoras para los vecinos más mayores, con un refuerzo en los servicios sociales. Y en cuanto a infraestructructuras, mejoras en los accesos a los pueblos. También pedirán que «nuestra gente de carácter relevante sea homenajeada y sea la que se convierta en la voz del pueblo en nuestros pregones» y por último, que «cuando la situación sanitaria lo permita, solicitando la colaboración del Ayuntamiento queremos que se realicen excursiones a la playa, ferias, mercados, etc… además de realizar algunas rutas y caminatas saludables para todas las edades».
«Dicho esto, que es lo más sustancial e importante, les informamos que en estos casi 11 años de nuestra existencia, nuestras reivindicaciones y aportaciones han servido para conseguir algunas cosas y otras ponerlas en marcha, no todo lo que hubiéramos querido, pero continuaremos luchando para mejorar y transformar nuestros pueblos y estemos cada día más orgullosos de vivir en ellos, de que nuestros hijos quieran seguir viviendo en el pueblo, y de muchas más cosas que contribuyen a una mejor convivencia. No queremos echarnos flores, por que nunca lo hemos hecho y tenemos muchos motivos para hacerlo, pero todos saben que sin la asociación de vecinos “La Voz del Pueblo” no hubieran sido posible muchas cosas, hubiera sido todo muy diferente y los políticos lo saben, nosotros no estamos en contra de ellos, pero ellos tienen que entender que nosotros estamos para intentar mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas». La asociación reivindica el papel de la sociedad civil, que «tenemos
que ser los verdaderos actores y protagonistas de las mejoras de nuestros pueblos, no debemos ni podemos dejar que los poderes públicos sean los que solamente tomen las decisiones. La participación ciudadana es un derecho y una obligación, cuanto mayor sea la participación vecinal en los asuntos públicos, mejor defenderemos nuestros derechos y más avanzaremos en la mejora y transformación de nuestros pueblos», señala la junta directiva, que anima a los belmontinos a asociarse y «unirte a un
grupo de personas concienciadas, con inquietudes, solidarias, que dedicamos nuestro tiempo trabajando voluntariamente, con ilusión, esfuerzo, de manera altruista y filantrópica». Y concluyen destacando que «la participación ciudadana de manera organizada, es un derecho, y muy necesaria, porque la democracia, es verdadera cuando la ejercemos y desde ella controlamos a los poderes
públicos que únicamente nos representan, pero nunca nos deben suplantar».
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