El suceso coincide con la movilización vecinal en Proaza, donde la pasada semana se lanzó una recogida de firmas para pedir medidas a la consejería
El alcalde de Proaza, Jesús María García, se suma a la petición vecinal para que se adopten medidas, «los tenemos en los pueblos y hasta en la villa»

Redacción/Grado
El ataque de un oso a una mujer de 75 años en Cangas del Narcea preocupa en concejos oseros de la comarca, especialmente en Proaza, donde los vecinos habían iniciado la pasada semana una recogida de firmas ante el aumento de los ataques a gallineros, ganado menor o frutales en varios pueblos e incluso en la villa. El ataque se produjo ayer sobre las nueve de la noche, cuando la mujer paseaba con unos amigos en la localidad de Sonande. Al dar una curva se encontró con el ejemplar, que le dió un zarpazo en la cara y la tiró al suelo, tratando de arrastrarla. Los gritos de los acompañantes, que iban más adelantados, ahuyentaron al animal. La mujer resultó herida con desgarros en la cara y rotura de pelvis. «Si no llega a ir acompañada, la devora allí mismo y entierra los restos, son fieras y ese es su comportamiento. Sabíamos que esto iba a pasar, es lo que quiere la gente de la ciudad, que vivamos con fieras, pero que vivamos nosotros, los de los pueblos, no ellos», critica el secretario de USAGA Asturias, Fernando Marrón. También se ha pronunciado la secretaria general de COAG, Mercedes Cruzado, que destaca que el encuentro fue en las inmediaciones del pueblo.
En localidades como Sograndio, en Proaza, viven con temor de tener un mal encuentro, después de una primavera en el que los avistamientos de osos han sido constantes, aunque hasta ahora no se había producido ningún ataque personal. «Lamentamos el ataque sufrido pero viene a darnos la razón de que los osos se están acercando peligrosamente a los pueblos y un día podía ocurrir algo así. La recogida de firmas avanza a buen ritmo. Los vecinos sabemos que no es fácil encontrar una solución pero queremos expresar nuestro miedo e intranquilidad», resumen los representantes vecinales.
El alcalde de Proaza, Jesús María García, se suma a la preocupación de los vecinos. «Sucedió lo que era de esperar y seguramente habrá más casos, por el aumento de la población osera (en nuestro municipio hay el triple de osos de los que cuantifican) y las prácticas que hacen que se acostumbren a comida fácil. Lo primero, pedir la pronta recuperación de la señora agredida y pedir que se tomen las medidas oportunas. En nuestro caso todos los pueblos incluida la capital, sufren el peligro de estos acercamientos, pero en Sograndio se lleva tiempo pidiendo que se actúe con los osos que merodean el pueblo, que entran en casas, cuadras, coches, etc, buscando pienso de perros, gallinas, en definitiva, comida fácil. Parece que la única solución, de momento, es cerrar en su vivienda a los ancianos con un pastor eléctrico. Creo que el mundo al revés», ironiza el alcalde proacín.
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