Por Plácido RODRÍGUEZ Enurta regresó a su casa de Babilonia después de una dura batalla en las llanuras de Mesopotamia. Su mujer, Ninsuna, le sirvió comida y vino en abundancia. Comió y bebió al menos por dos, hasta dar por finalizado el festín de bienvenida con un sonoro eructo que parecía más salido del inframundo...
15 febrero, 2026
