Por Lucía S. NAVEROS Los españoles estábamos empezando a hacer un uso inquietante de nuestros muertos: tenerlos en urnas por casa para dejarlos como dudosa herencia a nuestros descendientes (imagino una colección ominosa de ánforas, alineadas en el fondo de un armario); tirar las cenizas por ahí, con el riesgo de que una ráfaga de...
20 febrero, 2026
