Publicado el: 26 Dic 2015

Los osos causan graves daños a la cabaña caprina y ovina

cabreros

Atilano Uría ha tenido que bajar sus rebaños a Las Regueras desde Banduxu

Los plantígrados, cada vez más cerca de los pueblos, matan este año sólo en Proaza, Teverga y Somiedo, más de un centenar de cabras y ovejas

La Fundación Oso Pardo dice que los datos son exagerados y que oficialmente solo han muerto 22 cabras y ovejas en 2015

F. Romero / Proaza

El crecimiento de la población osera en la Comarca ha empujado a muchos ejemplares hacia el valle y es el ganado menor (cabras y ovejas) quien más lo está notando. En este año, especialmente en los meses de verano, y según los ganaderos, los plantígrados han matado a un centenar de cabezas. El caso más llamativo es el de Banduxu (Proaza) en donde han desaparecido todos los rebaños que antaño pastaban en toda la zona. “Llegó a haber 200 cabras” explican. Las supervivientes fueron bajadas a Las Regueras para ponerse a salvo del oso, explica el ganadero Atilano Uría.
El oso ha hecho también estragos en Villamexín (Proaza). Juan José Cañete ha perdido en lo que va de año unas 40 cabras. De nada le han valido los mastines “con el oso no pueden y también los mata”. Aunque en menor grado, otros ganaderos de la zona han perdido cabras y ovejas a causa del oso en Serandi (Proaza), Pirueño (Quirós), Teverga y Orderias (Somiedo).
En Proaza llegó a haber en sus mejores momentos hasta 400 cabras, hoy se ven muy pocas ya.

Estos datos son calificados de “alarmistas” por el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero quien considera que los ganaderos están exagerando los daños por el oso y niega algunos de sus argumentos. Así, explica, “no es cierto que el oso haga desparecer los restos del ganado menor, porque es un deshollador nato y deja la piel intacta, comeindo lo demás”. En cuanto a las vacas asegura que es muy raro que las mate, salvo excepciones y si es así, suele tapar los restos para que no se los coman los buitres, aunque son f´ñaciles de encontrar. “Conozco biebn a los osos y no es cierto que hagan tantas matanzas de animales. Toma alguna presa asequible”, asegura. Expolica que según los datos del Principado en 2014 se mataron 10 cabras y 9 en 2015 y que en cuanto a las ovejas, mataron 6 en 2014 y 13 en 2015 “y no el centenar que dicen los ganaderos” (Ver La Voz del Trubia número 11-diciembre).
Responde también a los ganaderos cuando dicen que los osos matan a los mastines: “Los mastines son eficaces para disuadir a los osos. Se utilizan en todo el mundo y en Prineos bajaron a cero las matanzas de ganado, agrupando alos rebaños, con un pastor y un mínimo de dos mastines. protegen muy bien de los osos, aunque menos de los lobos”, explica.

Los afectados explican que no están en contra de los osos “pero en dos años creció la población de lobo y oso y cazan más, a cien metros de los pueblos”. Añaden que también han causado importantes destrozos a los árboles frutales. Muchos de ellos han visto al oso merodeando en sus prados y por las peñas en donde están sus cabras: “mientras el lobo no llega a las peñas a las que se suben las cabras el oso sí, trepa mejor que ellas”.
El peor momento ha sido el pasado mes de agosto “es cuando más quieren comer carne, porque tienen poca proteína a su alcance, aunque de abril a septiembre están matando sin parar”, explican.
El problema es que el Principado -dicen- nos apunta esos daños como realizados por el lobo, porque el oso es intocable y nosotros sabemos que es el oso, vemos los excrementos y las huellas”. Otro problema añadido es que los osos no dejan ni rastro del animal muerto “lo dejan limpio o lo entierran y es imposible encontrar los restos para cobrar”, aseguran.
La cuestión es que el ganado menor está desapareciendo porque “ya nadie lo quiere, te lo mata el oso y no te indemnizan”. Muchos están decididos a vender lo que les queda.
La solución para los afectados es controlar en mayor medida a la población osera, hacer recuentos más frecuentes, y aunque saben que “no todos los osos matan ganado”, explican que al aumentar la población hay más riesgo. También atacan a la vacas, afirman “aunque en menor medida porque les resulta más difícil y además les encanta la carne de cabra, es una golosina para ellos”.
Explican que en verano muchas de las cabras estaban estresadísimas por la presencia del oso “y no se quedaron preñadas porque apenas dormían”. Otro problema añadido es que con tan alta mortandad al mes “no nos da el porcentaje de comercialización para poder recibir la subvención correspondiente” explican.

40.000 euros de indemnización
Desde el Principado aseguran que los guardas realizan su trabajo “con rigor profesional”. Fuentes de la consejería de Desarrollo Rural dicen ser “conscientes” del daño de los osos y aunque “entendemos que la conservación del oso es un bien que interesa al conjunto de los ciudadanos, su coste no puede recaer de forma particular sobre un grupo de ellos (los ganaderos)”. Por eso, explican, se ha puesto en marcha “una vía de indemnización que, además, es complementada con un porcentaje adicional sobre el valor de mercado del bien dañado”.
En 2015 se han abierto 142 expedientes por supuestos daños de oso, de los que se han denegado 6, mientras que 21 están en tramitación y 115 han sido admitidos. Las indemnizaciones alcanzan los 40.629 euros.
La consejería controla anualmente la población de osos mediante un censo de osas con crías, que se viene haciendo desde 1985 y se seguirá haciendo en el futuro al entender que es “el método más operativo de seguimiento”.

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