La parroquia de Quirós decidió el cierre del templo tras consultar con la consejería de Cultura el estado de la edificación, único monumento nacional del concejo

Beatriz Álvarez/Quirós
La iglesia románica de San Pedro de Arrojo ha sido cerrada al culto ante el riesgo de desprendimiento de piedras. El deterioro del templo, del que se hizo eco este periódico el pasado 26 de abril, llevó a la la Unión Parroquial de Quirós a hacer una consulta a la Consejería de Cultura, que recomendó suspender el culto para garantizar la seguridad de los feligreses, una decisión que finalmente adoptó la parroquia el pasado 18 de mayo.
La situación de deterioro del monumento ha sido una preocupación constante de la parroquia y los feligreses. En diciembre de 2016 el párroco manifestó su malestar verbalmente en el Ayuntamiento ante la falta de respuesta del Servicio de Patrimonio Cultural del Gobierno del Principado de Asturias ante el estado del templo. En agosto de ese mismo año la Comisión Permanente del Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias acordó informar favorablemente la solicitud realizada por la UPAP de hacer un estudio y evaluación del estado de las grietas de la iglesia y de qué manera estas podían afectar a las condiciones de conservación del edificio. Este acuerdo favorable fue comunicado en setiembre a la UPAP pero a día de hoy no se tiene constancia de su realización. En diciembre de 2016, los servicios municipales sí comprobaron que varios de los testigos de yeso colocados en su día por la Consejería se habían roto y la situación en la que se encontraban algunas de las piezas de mampostería de los aleros.
La iglesia es el único monumento nacional del concejo y joya de la arquitectura románica. Ha sufrido varias reformas a lo largo de la historia si bien las más recientes coinciden con las obras del trazado de la carretera Caranga-Bárzana, inaugurada en 2003, cuando se movió la carretera del lado mismo de la iglesia consiguiéndose así apartar al monumento del impacto directo del tráfico y de las nefastas consecuencias que éste producía en los muros del templo románico; a posteriori en 2010 se realizó una importante inversión procedente de Fondos Mineros en la que se reformó el entorno del templo. Mucho más allá del muro de regodones que hoy es la barrera entre la noble edificación y la AS-229, se mejoró el aspecto de conjunto protegiéndose de alguna forma al edificio que hasta apenas unos años antes, estaba a la misma orilla de la mencionada vía.

Deja un comentario