Publicado el: 01 Oct 2017

El hórreo tiene muchos amigos

Quirós celebra con éxito sus primeras jornadas culturales que giraron en torno al patrimonio etnográfico asturiano

Visita a Bermiego

Beatriz Álvarez / Quirós

Éxito de las primeras jornadas culturales de Quirós, que giraron en torno al hórreo. Ayer sábado, teniendo como escenario las instalaciones del Museo Etnográfico de Quirós, se celebraron las I Jornadas culturales del concejo bajo el título “Hórreo, viejo amigo”. Una jornada intensa en la que, tanto público participante y ponentes como la organización, coincidieron al término de la misma en el éxito de la idea y de la convocatoria.
Con la presencia de la corporación municipal en pleno, Jaime Gordo Llorián director del Parque Natural Las Ubiñas-La Mesa, Manuel Calvo Director General de Recursos Naturales y distintos representantes de la vida social y cultural del concejo, Celso Peyroux, cronista oficial de Teverga, asturianistas y expertos venido para la ocasión, la sala multidisciplinar del museo se quedó pequeña. Las jornadas pretendían poner en valor los hórreos como modelo único de nuestro patrimonio, no sólo etnográfico sino sentimental, “es un símbolo que nos identifica como asturianos” se repitió ayer varias veces como un mantra, especialmente por Ovidio García, alcalde de Quirós, que volvió a reiterar en el momento de la inauguración que “el concejo tiene un conjunto amplio de hórreos, unos doscientos, con buena salud y un puñado de cadáveres y que hoy aquí, podemos discutir sobre la utilidad actual de los hórreos pero nunca sobre su valor simbólico, no hay que dejar caer este patrimonio para luego lamentarse porque haya ocurrido”.
A lo largo del transcurso del día se puso de manifiesto la necesidad de una profunda reflexión a fin de dar con las fórmulas para recuperar y frenar la pérdida de estos bienes.

Papel de los niños

También los niños, acompañados de sus padres, fueron protagonistas de la jornada asistiendo a los talleres programados: taller de fotografía titulado “Ojos Limpios” con unos doce alumnos que impartió Maribel Gijon que destacó lo satisfactorio que es trabajar con los niños y la construcción de un hórreo de porexpan en el que participaron unos seis niños usando la técnica del sistema Lupo (Fermin Blanco es el arquitecto que ha patentado este sistema y que recogió hace unos meses la madera del roble de Bermiego para transformarla en pequeños juegos de este sistema lupo). Para Celso Peyroux, presente ayer como público, es fundamental hacer partícipes a los más pequeños de este patrimonio, no refiriéndose únicamente a los hórreos, sino al conjunto también inmaterial para que sean conscientes de su identidad y de su origen. En la misma necesidad de trabajar con los niños y con sus profesores incidió Julio Zapico, que señaló a niños, maestros y senderistas como trabajadores de campo a la hora de descubrir el valor de muchos de los hórreos y definió entre las estrategias de la Asociación Amigos del Hórreo la importancia de “enseñar para descubrir” y la realidad de que “todos podemos aprender a mirar”.

 

 

El debate
El público adulto desplazado desde distintos puntos de Asturias participó de las ponencias técnicas ofrecidas. Juaco López, director del Museo del Pueblo de Asturias, rompió el hielo por la mañana y disertó sobre la evolución del hórreo “modelo único de diseño perfecto que ha evolucionado, adaptándose a la necesidades de la gente” y criticó, en varias ocasiones, “la actitud purista de la Administración asturiana que frenó esta necesidad de adaptación”. “Hay una preocupación social, pero es ligera” haciendo referencia a qué pasaría si lo que corriera peligro fueran nuestros equipos de fútbol y no los hórreos. “No es solo un granero, son auténticos indicadores de la historia de un territorio. Muestra de la evolución técnica, artística y hasta del sistema de herencias de la sociedad”.
Siguió Amparo García Iglesias que valoró la decoración de los hórreos quirosanos que han sido parte de su tesis doctoral.
Pero fue por la tarde de la mano de Julio Zapico y Victor Manuel Suárez de la Asociación Amigos del Hórreo cuando se abrió un amplio debate. Esta asociación está haciendo una ingente labor de concienciación sobre el tema, desde las redes sociales y change.org y han conseguido ser un interlocutor frente a la Administración, consiguiendo por ejemplo que en el concejo de Carreño se hayan destinado unos 15.000 euros para restauración tras largos años de sequía de subvenciones.

 

Los niños participaron en un taller sobre el hórreo

Zapico hizo hincapié en “el escaso interés de la administración en este tema que puede tener relación con debilidad de la autonomía asturiana” y apuntó haciendo gala de su sentido del humor que “quizás si fuéramos un municipio de Madrid tuviéramos más suerte a la hora de defender lo nuestro”.
En ese momento Juan Pedrayes, arquitecto de Villaviciosa, comentó que en la excursión a Bermiego lo más interesante eran los hórreos “hemos visitado una aldea que huele a muerto” para aclarar, “el problema de los hórreos es el problema de la Asturias rural, estamos prisioneros de una élite política que ha primado la cultura urbana y estigmatizado lo rural, es un problema de mentalidad y de ignorancia” apuntando coloquialmente Astur Paredes que detrás de cada político hay un aldeano que se avergüenza de serlo.
En relación a la restauración de los hórreos, Amparo García Iglesias manifestó vehementemente que “no se trata de que con 6.000 ó 7.000 euros evitemos que se caiga un hórreo. Se trata de hacer una inversión muy grande, no de un apaño. Hay que invertir de forma que el hórreo se pueda financiar por sí mismo y convertirse en generador de recursos, en bien primordial para el Principado de Asturias. Restaurar de forma seria y hacer un programa de conservación y difusión de estas piezas. Igual hablamos de 30.000 ó 40.000 euros por hórreo.”
Intervino también Belarmino Fernández de la Asociación Cultural de Bueño que incidió también en “que se trata de un problema económico, a un propietario no se le puede exigir que actúe, es necesaria la iniciativa de la Administración” Bueño, tenía 65 hórreos de los que ahora, tras una importantísima inversión y apuesta del Ayuntamiento quedan en pie 47, pronto serán 48 anunció ayer Victor Manuel Suárez por traslado de una pieza de otro concejo allí. Bueño se ha convertido en un auténtico Pueblo-Museo en el que el hórreo es el protagonista.
Decidir sobre si queremos 3.000 hórreos ó 150 en condiciones, elaborar catálogos e inventarios de forma seria y exhaustiva, sensibilizar y recuperar las ayudas económicas de la administración fueron algunos de los temas que quedaron sobre la mesa. Una petición de Ovidio García “está bien diagnosticar, pero hay que pautar tratamientos” y un compromiso, “vamos a intentar sacar un documento con lo expuesto hoy aquí a modo de conclusiones”.

Clausura
El intenso día se clausuró con una demostración práctica de construcción de un hórreo a cargo de Jesús Lombardero quien ofreció una clase magistral no sólo de carpintería sino de conocimiento teórico y práctico de esta construcción tradicional. Lombardero, quirosano de Ricao y carpintero restaurador y constructor de hórreos, ensambló las distintas partes del hórreo a escala, maqueta que ha sido financiada por la Fundación Cárdenas y contestó a las preguntas de los presentes: trabes, liños, colondras, … si hasta “alma” tienen los hórreos.
Una visita guiada a los hórreos de Bermiego y una exposición de fotografía histórica que podrá verse hasta el 15 de octubre completaron el apretado programa.

 

Participantes en las jornadas

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